El Barcelona superó por la mínima al Atlético de Madrid (1-0) en el encuentro de ida de los cuartos de final, disputado en el Camp Nou, gracias al postrero gol de un enrachado Messi tras aprovechar el rechace de un penalti fallado por el propio delantero argentino.
El conjunto azulgrana saltó al terreno de juego con la intención de desnivelar el marcador cuanto antes, y Neymar, en el minuto 4, forzó a Oblak a realizar su primera gran intervención con un disparo desde fuera del área ajustado al palo izquierdo de la portería defendida por el portero esloveno.
El Atleti, bien posicionado en defensa, apostó todo al contragolpe, buscando la velocidad de Torres y Griezmann, y a las jugadas de estrategia que tanto rédito le han proporcionado desde que Simeone llegase al banquillo colchonero en diciembre de 2012.
En el minuto 35 llegaron las mejores ocasiones de la primera mitad para ambos equipos. Griezmann recibió un centro desde la banda izquierda de Siqueira que el francés, de cabeza, envió por encima del larguero de Ter Stegen y, acto seguido, Luis Suárez no acertó a batir a Oblak desde el área pequeña, tras un milimétrico pase bombeado de Rakitic, que pudo adelantar a un Barcelona volcado al ataque en la primera mitad.
El paso por los vestuarios no alteró demasiado un encuentro en el que Messi, volcado a banda derecha, superó constantemente a Siqueira, y donde el Barcelona se aferró a la presión en campo contrario para dificultar la salida con el balón jugado del Atlético de Madrid. Si bien las ocasiones brillaron por su ausencia, las sensaciones indicaban que si un equipo tenía que adelantarse en el marcador, ése era el local.
El paso de los minutos despertó cierto nerviosismo entre los jugadores entrenados por Luis Enrique, que protestaron a falta de quince minutos una mano de Mario Suárez en la frontal del área rojiblanca. Precisamente desde las cercanías del área de Oblak sacó Messi una falta que, tras tocar en la barrera, cayó en los pies de Busquets y Juanfran, al intentar arrebatárselo, cometió penalti sobre el centrocampista en el minuto 84. Messi, el mejor del partido, se encontró con los guantes de Oblak, pero el balón cayó muerto en el área pequeña y, con el esloveno en el suelo, el delantero argentino no tuvo mayores dificultades para anotar el 1-0 definitivo.
Los de Luis Enrique dispusieron de una última ocasión, nuevamente una falta en la frontal, pero el esférico se marchó alto, con lo que la eliminatoria llega al Vicente Calderón con una ligera ventaja para el Barcelona, pero con el Atlético de Madrid confiado en mostrar su fortaleza como local.
