Los centros de salud de Atención Primaria podrán realizar desde ahora buena parte del seguimiento de los trasplantados hepáticos de Castilla y León, algo que evitará que el paciente tenga que acudir al especialista y redundará en una “mayor comodidad” y agilidad para él.
Así lo reconoció ayer el consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, durante la clausura de la jornada ‘Manejo en Atención Primaria de pacientes hepáticos y trasplantados’, que se celebró en el hospital Río Hortega de Valladolid, donde recordó que 463 castellanoleoneses recibieron un trasplante de hígado en la Comunidad, la mayoría de los cuales superó con éxito la intervención.
Por su parte, el director gerente del centro hospitalario, Alfonso Montero, aseguró que, aunque esta forma de trabajar está orientada inicialmente a los trasplantes hepáticos, se podrá extender dicho modelo de seguimiento a intervenciones con otros órganos.
En palabras de Sáez Aguado, esto supone un “éxito” de la medicina de familia, pues es capaz de asumir “nuevas responsabilidades” tanto en este caso como en “otro tipo de patologías” y apuntó que la suma de estas tareas en la Atención Primaria es posible gracias a que está “dotada con más medios que en otras comunidades autónomas”.
El titular de Sanidad aprovechó su asistencia al encuentro para repasar la política de trasplantes en Castilla y León, de la cual afirmó que “se está manteniendo y mejorando” con el inicio de nuevos tipos de intervención, tales como el trasplante de riñón de donante vivo o del simultáneo de riñón y páncreas, mientras se prepara ya el hepatorenal -de hígado y riñón al mismo tiempo-.
Asimismo, recordó que, a pesar del elevado envejecimiento de la población castellanoleonesa, la región se encuentra “en el grupo de cabeza” en donación de órganos.
