Las eléctricas pidieron formalmente ayer al Gobierno, a través de su patronal (Unesa), que aumente un 10% las tarifas de acceso en el recibo de la luz doméstico a partir de 1 de enero. Esto supondría una subida de, al menos, un 5% de la factura en 2013, ya que los peajes fijan la mitad del precio final que paga el consumidor.
La mitad restante corresponde al coste de la energía en el mercado mayorista de electricidad, que se fija de forma trimestral mediante subasta entre comercializadoras. Las próxima de estas pujas se celebrará precisamente hoy. Los expertos prevén un repunte del coste de la electricidad en torno a un 8%, lo que se traducirá en un incremento del 4% en el recibo.
Por su parte, el ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, aseguró que «dentro del primer semestre de 2013 estará terminada» la reforma energética del Gobierno y que, al margen de la decisión de mantener en enero la parte regulada de la tarifa eléctrica, su departamento se ha propuesto para el futuro intervenir «lo mínimo posible» en el recibo.
Soria indicó que «no se ha planteado» una quita del déficit de tarifa ni un recorte de primas sobre instalaciones de renovables en funcionamiento, si bien sobre esta segunda cuestión recordó que el Tribunal Supremo ha avalado las limitaciones de hora con derecho a retribución aprobadas en 2010 a la fotovoltaica. «Eso no quiere decir que vayamos a hacer» un recorte, matizó.
En todo caso, advirtió de que uno de los «componentes» que no está cumpliendo las previsiones son las primas al régimen especial. La Comisión Nacional de la Energía (CNE) había previsto que las primas de este año, que incluyen renovables y cogeneración, fuesen de 7.200 millones, y «en base a esa previsión se hicieron los cálculos».
«Hace un mes y algo (el regulador) rectificó al alza» la cifra de primas, «y ya son 8.200 millones, así que es evidente que allí hay un desajuste», señaló, antes de advertir de que la suma de las primas anuales hasta 2020 alcanzará un importe de 70.000 millones.
«El sistema no lo puede asumir, y, como es así, tendremos que llegar a acuerdos y sentarnos con los sectores, porque es una cuestión que no podemos lograr y que tenemos que encauzar», aseguró.
Pese a estos desajustes, el político consideró que el déficit de tarifa está «embridado» y «encauzado», pese a la posibilidad de que «puedan surgir distorsiones por el camino».
El ministro sostuvo que el desajuste de 2012 no superará los 1.500 millones de tope legal, si bien reconoció que «es verdad que a lo mejor surge algún desequilibrio» en abril de 2013, cuando la CNE realice la última liquidación del presente ejercicio.
Sobre la revisión de la tarifa eléctrica, aseguró que el objetivo de su departamento es que «el precio de la luz sea un reflejo de lo que dicta el mercado y que las intervenciones del Gobierno sean las mínimas posibles, y si es posible que no las haya».
En este sentido, indicó que «el objetivo es no alterar el precio de las subastas mediante alteraciones hacia arriba o abajo en los peajes», y recordó que el Gabinete anterior llegó a rebajar los costes regulados. Recordo que en enero los peajes se mantendrán y la revisión de la tarifa dependerá de la subasta que tendrá lugar hoy.
