Ya queda menos para el final de las fiestas de la localidad espinariega, aun así, el entusiasmo continua entre los vecinos. Los protagonistas de la pasada jornada, como no podía ser menos, fueron los quintos. Aunque la lluvia hizo acto de presencia por la tarde justo al comenzar el espectáculo de la popular becerrada en la plaza de toros, los quintos siguieron su faena sin darla por interrumpida, al igual que mucho público aguantó el chaparrón bajo sus paraguas.
Para la vaquilla de los quintos de los 25 años no hubo problemas de lluvia por lo que pudieron disfrutarla durante un largo rato, incluidas algunas quintas de los 25 años que se animaron a coger un capote para dar unos pases a la vaquilla.