Hablar de cuatro meses de fiesta en cualquier núcleo de población supera la capacidad de imaginación y de resistencia de cualquiera, pero el barrio del Cristo del Mercado presume desde tiempos inmemoriales de dedicar casi un tercio del año a conmemorar la Cruz de Mayo en el periodo comprendido entre el 3 de mayo y el 14 de septiembre.
El «mayo» -impresionante tronco de madera de pino de 12 metros de altura- simboliza durante estos más de 120 días la fiesta en el barrio desde su colocación en la Plaza de la Ermita hasta su retirada, que tuvo lugar ayer coincidiendo con la festividad de la Exaltación de la Santa Cruz, y que reunió en el corazón del barrio a decenas de vecinos.
Con el básico apoyo de una grúa, manejada con buen oficio por el gruísta, el «mayo» fue arrancado de su lugar y desposeído de la cruz que lo corona por los vecinos y los jóvenes del barrio, que lo colocaron una vez retirado junto a uno de los muros perimetrales de la ermita.
La pericia en la operación hizo que la retirada se desarrollara de forma rápida y sin incidentes, amenizada por la música de la dulzaina y el tamboril de los integrantes de la Escuela de Dulzainas del Cristo del Mercado. Atentos a las operaciones estuvieron también la alcaldesa de Segovia, Clara Luquero, acompañada por varios ediles del equipo de Gobierno y del PP, así como por el párroco del Cristo del Mercado, Raúl Anaya y el presidente de la Asociación de Vecinos, Juan Bautista Mullor.
Una vez concretada la bajada del mayo, los vecinos pudieron disfrutar de una rica limonada como refresco, y tras la misa solemne celebrada con motivo de la festividad de la Exaltación en la ermita del Cristo, se sirvieron los ya tradicionales huevos fritos por cortesía de la Cofradía del Cristo del Mercado.