Superada la ola de frío y nieve, el fútbol parará este fin de semana por una huelga de la Federación de Castilla y León de Fútbol, que se suma a una decena de federaciones autonómicas. Les une su rechazo a una disposición del Consejo Superior de Deportes que obligaría a los clubes a dar de alta en el Régimen de la Seguridad Social a todas las personas relacionadas con su actividad (monitores, entrenadores, futbolistas…), algo que, aseguran, dejaría a muchos equipos al borde de la desparición. La Junta Directiva y la Asamblea General de la Territorial, que acordaron la medida a última hora del lunes, también hablan de “discriminación” en el reparto de fondos de las quinielas y en la venta de derechos audiovisiales.
“Consideramos que es el momento oportuno”, aseguró ayer a EL ADELANTADO el presidente de la Federación de Castilla y León de Fútbol, Marcelino Maté, que critica al Gobierno central por la “desconsideración” de no haber consutado el nuevo reparto de los derechos televisivos con las federaciones. “Nos van a destinar el 2 por ciento, y entendemos que la colaboración del fútbol profesional con el fútbol aficionado tiene que ser bastante más. Una vez que nos sentemos a hablar veríamos, pero la tragadera nunca es razonable”, expone Maté. En un principio la huelga queda limitada a esta semana.
Las federciones critican el nuevo reparto de las quinielas. “A pesar de que el fútbol profesional recibe una partida diez veces superior a la del aficionado, se le recorta un 5 por ciento y al aficionado un 26 por ciento. Apenas recibimos 750.000 euros mientras el profesional (1ª y 2ª División) supera los 7 millones”, añade Maté, que recalca la tradicional importancia de esta partida: en los últimos 14 años los clubes de la comunidad han destinado más de 4 millones de euros a la construcción, reforma y mejora de los campos de fútbol.
El presidente del club granjeño, Pablo Alejandro, considera que la huelga es «justa, necesaria e imprescindible», aunque suponga el tercer partido aplazado del equipo en el último mes. “Lo que pretende el Gobierno es terminar con el fútbol aficionado. Es necesario que se oigan nuestros derechos”, asegura el dirigente. “Que yo tenga que pagar por los chicos o por un monitor que cobra 100 euros al año es afán recaudatorio. Nome voy a meter en un club donde haya que pagar Seguridad Social porque genera deudas, y yo estoy para cumplir los compromisos”.
Deportivamente, es un nuevo inconveniente para un equipo que deberá jugar tres veces entre semana. “Esto lo tienen que agilizar, si no en abril va a estar todo decidido. Nadie nos dice que no haya que suspender otro partido, porque vuelva a nevar. Haremos como que jugamos la Europa League”, añade el presidente.
La suspensión supone un contratiempo para los azulgrana, que ve cortada su buena racha de dos victorias y un empate al no poder enfrentarse en La Albuera a la Cebrereña, que ocupa la decimosexta posición. Su próximo partido será en Soria ante el Numancia B. “Parar de competir te crea la incertidumbre de si vas a ser capaz de mantener el nivel competitivo. El partido de Soria ante el Numancia B es muy difícil para nosotros, y nos presentaremos allí sin haber podido competir la semana anterior”, valora su técnico, Santi Sedano.
El preparador azulgrana tilda la huelga de”medida muy drástica” y pide que los jóvenes dispongan de las mayores facilidades para hacer deporte, “porque todo control es bueno, pero hay que entender la idiosincrasia del fútbol modesto, que tiene como objetivo la formación de la persona”.
La Delegación Provincial de Fútbol mantendrá el viernes a las 20.00 horas una reunión con los clubes afectados. Además del grupo VIII de Tercera División, se suspenden todas las categorías inferiores de fútbol. La suspensión del fin de semana futbolístico también afecta al fútbol sala, salvo en las competiciones de ámbito nacional, por lo que tanto el Unami femenino como el Segovia Futsal podrán disputar sus respectivos compromisos.
