La Comisión Europea volvió ayer a reiterar que Cataluña saldría de la Unión Europea si se independizara de España, una posición que vendría manteniendo desde 2004, a diez días de las elecciones catalanas del 27 de septiembre. “Si una parte de un Estado miembro deja de ser parte de ese Estado porque el territorio se convierte en un país independiente, los Tratados ya no se aplicarían a este territorio y la nueva región independiente, de facto por su independencia, se convertiría en un tercer país respecto a la Unión Europea y podría solicitar convertirse en miembro de la Unión”, explicó en rueda de prensa Margaritis Schinas, portavoz del presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker en este caso.
“Esto es la posición que la Comisión ha mantenido desde 2004. Esta es la posición que el presidente Juncker ha recordado en su campaña y en la que cree hoy”, zanjó el portavoz, que también evitó aclarar si la salida de Cataluña de la UE si se independiza sería automática.
Schinas recordó que esta posición “fue establecida” por el entonces presidente de la Comisión Europea, el italiano Romano Prodi, quien estableció esta posición, que se mantuvo sin cambios desde 2004.
El portavoz insistió en que esta posición se ha reiterado en diferentes ocasiones desde entonces, incluido a través de preguntas parlamentarias, aunque ha evitado aclarar si España le pidió un análisis jurídico sobre las consecuencias de una eventual independencia de Cataluña.
Las declaraciones de la UE se suman a las pronunciadas por Obama, Cameron y Merkel. Todos ellos recordaron los inconvenientes de la independencia.
