Las fiestas en honor a Nuestra Señora del Rosario llegaron a su fin con el ya tradicional desfile de peñas que tiene lugar en la Plaza de Toros de la villa. Las peñas ‘El Embudo’, ‘La Plaga’, ‘El Pañuelo’ y la panda ‘El Soto’ dieron una vuelta de honor al ruedo hasta completarlo mientras Conchi Bayón, maestra de ceremonias, hizo un repaso por el compendio de actividades que han llevado a cabo estos días.
Jesús García Pastor, alcalde de la villa, realizó un balance de las fiestas ante los espectadores que, a pesar del frío, se acercaron al lugar para este acto. Este comenzó con un sentido minuto de silencio por el fallecimiento de J.M. R.B. debido a la cornada de un novillo en el primero de los encierros de Cuéllar. Un solemne aplauso cerró este corto pero intenso homenaje. Seguidamente, el alcalde pidió disculpas a todos los vecinos por los incidentes habidos estos días. El ciclo de encierros ha sido el más accidentado de los últimos años en cuanto al traslado de las reses. También tuvo unas palabras para todos los contusionados en estos encierros y para los Forçados que actuaron minutos antes en la Plaza de Toros, “tan valientemente”.
Después fue el turno de los agradecimientos a los Cuerpos de Seguridad: Guardia Civil, Policía Municipal, voluntarios de Protección Civil de El Espinar, Valsaín, La Granja, San Cristóbal de Segovia, Villamuriel de Cerrato y a los locales. También a los servicios municipales de limpieza, torileros, controladores de fuerzas, responsables de corrales; “vuestro esfuerzo desde primeras horas de la mañana hasta el final del día no es valorado en su justa medida”, añadió. A los servicios médicos les agradeció además su profesionalidad y rápida respuesta.
La polémica llegó en el momento en que las palabras se dirigieron al trabajo de los caballistas. El graderío pitó insistentemente cuando el alcalde agradeció su “arriesgado trabajo y su buena disposición y colaboración”. El descontento con la labor de los caballistas quedó patente ante la reacción del público. La Banda de Música, los medios de comunicación y todas las peñas recibieron aplausos. García Pastor recordó con cariño a la panda ‘El Peque’, que este año no pudo participar en las fiestas debido al estado de salud de su presidente, Pedro García Zarzuela, al que trasladó sus ánimos para que el próximo año “podamos contar con ellos”.
Tras los cinco días de fiesta y casi los más importantes para los vecinos de la villa, el alcalde realizó un balance. Reconoce que han sido realmente accidentados, que comenzaron con un trágico suceso, el fallecimiento de un hombre: “es con lo que me quedo y lo que más lamento”, señaló. El recorrido por cada uno de los encierros de la villa, y en concreto el del lunes “deja ver la bravura de estos animales, que luchan hasta el final”, indicó.
“Debemos ser conscientes de lo que queremos, un encierro por el campo y uno urbano, pero el campo no tiene puertas, está abierto”, señaló respecto a la dificultad de la conducción del ganado y los resultados en las calles. Aseguró que de la multitud de ganaderías que se visitan, el Ayuntamiento prioriza las que puedan dar mayores facilidades en el traslado campestre, que estén mejor encabestradas, pero que existe un factor riesgo que no se puede controlar. A pesar de haberse aumentado las medidas de seguridad en zonas como la de ‘Las Máquinas’ y en el tramo urbano, existen factores sobre los que no se puede actuar, aunque, como reconoce, “son nuestra responsabilidad”. “Se me ha criticado por decir que lo anormal en Cuéllar es que entren todos los toros, pero el tiempo me da la razón”, asegura.
Desde el Ayuntamiento se van a analizar cada uno de los puntos en los que ha habido problemas y se ha fallado. Según García Pastor, la labor del concejal de Festejos, Luis Senovilla, ha sido buena y ha trabajado por que todo saliera bien, a pesar de los resultados.
El alcalde hizo bastante hincapié en el respeto a “todas las personas que trabajan mientras el resto está de fiesta”, debido a la pitada del acto de clausura al nombrar a los Cuerpos de Seguridad y otras instituciones. “Desde el Equipo de Gobierno trabajamos 24 horas”, comentó. “Hay que ser conscientes de la dificultad de, por ejemplo, conseguir cinco reses el lunes para que el festejo taurino de por la tarde no se suspendiera a pocas horas de su comienzo”, recalcó; “no nos relajamos en ningún momento”. Asegura que los que están en desacuerdo y lo manifestaron ayer, “son una minoría que incluso está en contra de ellos mismos”. “Nadie tiene la várita mágica para los encierros de Cuéllar”, afirmó. Su deseo es que se reconozca el esfuerzo de organización.
Respecto al informe de la asociación Encierros de Cuéllar, que habló ayer de la mala calidad de los encierros de este 2015 y de que esperan que se los tenga más en cuenta en próximas ediciones, el alcalde aseguró su total disponibilidad. Afirmó que el concejal de Festejos ha mantenido relación directa con varias asociaciones en la organización de los festejos y elección del ganado. Manifestó que siguen “abiertos a sugerencias” y a todo tipo de aportaciones “para mejorar, no para entorpecer”.
En definitiva, concluyen así las fiestas de Cuéllar de 2015, con un sabor algo agridulce debido a los contratiempos acontecidos.
