El Unami buscará su quinta victoria consecutiva con un horario desconocido. El club segoviano solicitó al Leis Pontevedra, colista, cambiar el partido al domingo y, tras la exigencia horaria de otro encuentro de balonmano, el choque se jugará a las 10 de la mañana. Las azules viajarán hoy y dormirán en tierras gallegas, así que la circunstancia es igual de desconocida para ambos equipos, pues el cuadro local acostumbra a jugar los sábados por la tarde.
El principal obstáculo del Unami ante un equipo que solo ha ganado un partido vuelve a ser la enfermería. Lucía se lesionó con el filial y no será baja. Cris y Rocío tienen molestias en la rodilla y Sofí no entrenó el jueves por fiebre. Todo un problema para una equipo que viajará con ocho jugadoras.
La clasificación predice un choque previsible. “Intentaremos seguir con el mismo nivel a pesar de las adversidades, pero si Cris, Sofi o Lucía no están bien, sufriremos”, indica su técnico, Luis Martín, que suspendió el entrenamiento del miércoles porque solo tenía a cinco jugadoras sanas.
Sin nada que perder A diez puntos de la salvación, los precedentes otorgan pocas esperanzas a las gallegas. “Están prácticamente descendidas y no tienen mucho que perder. No creo que salgan a cerrarse, harán su partido y a ver si les sale bien”, añade Martín.
Si la madurez anímica del Unami se ha visto refutada en las últimas fechas, la voluntad mental del colista, acostumbrado a atravesar dificultades, puede convertirse en una losa si las cosas no empiezan bien. “Si ellas llevan el partido igualado pueden competirlo, pero si nos ponemos pronto por delante, deberían notarlo. Espero que las chicas hagan un buen partido a pesar del horario”.