El secretario general del PSOE y candidato a la Presidencia del Gobierno, Pedro Sánchez, avisó ayer de que sale a esta campaña electoral no a “sumar escaños para estar en el poder”, sino a “ganar para cambiar las cosas”.
“No salimos a ganar a tal o cual candidato, queremos ganar para construir un proyecto de oportunidades, bienestar y seguridad para la gran mayoría de los españoles”, proclamó Sánchez en el primer gran mitin de la precampaña, en el que presentó a sus candidatos al Congreso y al Senado, ante unos 4.000 militantes y simpatizantes que abarrotaron el polideportivo Magariños en Madrid.
El aspirante a La Moncloa insistió en que el “adversario” del PSOE es “la injusticia de una sociedad en la que cada día más jóvenes, más mujeres, más mayores y más niños son condenados a la pobreza, a la exclusión y a la marginación”. Por eso, recalcó, los socialistas quieren hacer una campaña en positivo, de propuestas, y no de “descalificaciones”.
“Que nadie cuente con nosotros para añadir más motivos al desencuentro y la fractura entre españoles, no nos encontrarán en el discurso del miedo”, avisó Sánchez, insistiendo en que sólo van a hablar de su “proyecto de país para la mayoría”.
Y por eso también avanzó que “la primera norma” que va a “derogar”, no será la Lomce, ni la reforma laboral y ‘Ley Mordaza’, con las que se comprometió a acabar, sino que “tiene que ver con las formas de hacer política”.
“Vamos a derogar el famoso artículo 33. Ese que esgrime el mal gobernante que hace las cosas porque sí, porque quiero y porque puedo. Fin de la cita”, señaló, entre risas y aplausos de los presentes. Sánchez aseguró que los socialistas nunca harán “las cosas porque sí, sin hablar con los demás, sin acordar lo que debe acordarse”.
Además, insistió que quiere hacer “buena política”, que “es la que se hace desde el diálogo, el encuentro y el acuerdo”, y por la que se “permite mejores reformas y más duraderas”, porque “no parten de un solo punto de vista ni de la imposición, sino que comprometen a todos”.
Pero, dicho esto, insistió en que España necesita “reformas” y volvió a situar a los socialistas “frente a los inmovilistas y a los rupturistas”. Los primeros, dijo, son los populares, que piden a los españoles que se “resignen”, y los segundos, en referencia a Podemos, son “los de las soluciones fáciles a los problemas complejos”.
El secretario general recalcó que “ni uno ni otros han traído nunca nada bueno a este país, sólo frustración y desesperanza” y defendió que el PSOE propone “reformas audaces y eficaces”. Y son “radicales”, como le acusó el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, porque van a resolver “problemas de raíz”.
Sánchez subrayó que “las mejores páginas de la historia reciente de España se han escrito con puño y letra socialista, con reformas socialistas, tras triunfos socialistas” y se mostró convencido de que van a volver a hacerlo después del 20 de diciembre.
Sobre los posibles pactos, avisó de que en la campaña se va a hablar mucho de ellos y explicó que al que aspiran desde su formación es al “pacto entre generaciones”, para que “los más jóvenes dispongan de oportunidades para iniciar sus proyectos de vida, y para que los más mayores puedan afrontar sus últimos años con dignidad”, al pacto entre hombres y mujeres, al que una a empleadores y empleados, y al pacto entre territorios, en alusión a Cataluña.
