En una categoría igualada como pocos, el Viveros Herol Nava esgrime el argumento de la prudencia. “Lo primero es intentar afrontar la pretemporada con ilusión y ganas. Tenemos poco tiempo para prepararnos y el calendario nos obliga a apresurarnos para llegar en las mejores condiciones”, explica el técnico del cuadro navero, Álvaro Senovilla, que ayer dirigió la primera sesión de entrenamiento con el grupo en el pabellón de antaño y forzado presente, a unos metros del pabellón que solo existe en los planos. “Todos sabemos las circunstancias y hay que asumirlas. Hay que competir aquí y trataremos que sea lo más acogedor posible para nosotros, que somos los que vamos a estar todas las semanas”, añade el preparador.
Con exigente calendario, con compromisos ante Bidasoa, Palma del Río y Barcelona B en las cinco primeras fechas, agosto es un mes clave para repetir el buen comienzo del año pasado. “Como nosotros no tenemos tanto tiempo como otros equipos, vamos a intentar adaptarnos al máximo al juego. Es la competición la que te va dando ese punto de finura física”, valora Senovilla.
En esa mezcla de veteranía y juventud con la que el club ha reforzado y ampliado su número de efectivos, el significado del balonmano en Nava de la Asunción juega un papel clave. “Lo que buscamos en este club es gente que aporte, no solo a nivel deportivo sino a nivel personal, por eso hemos traído jugadores que vienen avalados por lo que han hecho en otros equipos”. Senovilla menciona a Isma Juárez, que coincidió con su técnico en Naturhouse y con buena parte de la plantilla navera en las categorías inferiores del Valladolid. “En estas categorías la calidad es poco discutible. Buscamos formar un grupo al que le apetezca venir, con muchas horas de viaje y entrenamientos. A falta de otros medios, nosotros ofrecemos disfrutar de ese ambiente de balonmano”.
La evolución de David Fernández, ahora en el Atlético Valladolid tras un brillante año en Nava de la Asunción, supone un acicate añadido para los jóvenes. “Necesitan promocionarse en un equipo donde se cuenta con ellos y van a tener una importancia dentro de una competición muy larga”, surgiere el técnico, que establece una conclusión satisfactoria. “A los que ya estaban antes se une gente que sabe muy bien dónde viene”.
En su análisis de los rivales en la División de Honor Plata, Senovilla sitúa por encima del resto a Bidasoa y Atlético Valladolid, que compartieron el pasado curso la fase de ascenso a Asobal con el cuadro navero y Go Fit, vencedor. Zamora y Gijón [descendidos el año pasado] vienen a ser equipos importantes, como otros que se han reforzado especialmente bien, ya sea el Balonmano La Roca o el Grupo Covadonga. Otros, como Alcobendas, pueden igualar o superar el nivel que mostraron la pasada temporada”.
Cuando rechaza hacer un pronóstico, el técnico piensa en el ejemplo del Barakaldo, que el año pasado perdió la categoría tras haber disputado la fase de ascenso en la temporada anterior. “Nuestra idea es la de competir cada partido, estar ahí, pero tocará ganarlos. Sabemos que no vamos a ganar a nadie de paliza. Lo mínimo que se nos puede exigir es ser competitivos cada partido, y eso intentaremos”. Son nueve meses para seguir volando.
