El Gobierno de España elogió la estrategia de Marruecos de promover un Islam “abierto y tolerante” tras el encuentro bilateral entre ambos países que terminó ayer en Rabat con presencia de los ministros de Interior y de Defensa, Jorge Fernández Díaz y Pedro Morenés, respectivamente en este caso.
Como viene siendo habitual tras las reuniones de ambos países, España y Marruecos emitieron un comunicado conjunto en el que, según dice, “la delegación española reconoció el acierto de la estrategia marroquí en materia de lucha contra el terrorismo, fundada en un enfoque global que integra, además del aspecto de seguridad, las dimensiones sociales, económica y religiosa”.
En ese sentido, España alabó “especialmente los esfuerzos y el compromiso de Marruecos para promover un Islam abierto y tolerante, a través de los programas puestos en marcha en materia de formación de imanes y la creación de la Fundación Mohammed VI de los Ulemas Africanos”.
En lo que afectaría a los aspectos estrictamente de seguridad, los responsables de la materia de ambos estados se felicitaron por el estado de las relaciones y la cooperación entre las fuerzas de seguridad de ambos países. Este entendimiento permitió llevar a cabo numerosas operaciones conjuntas contra células yihadistas y en concreto contra grupos dedicados a captar terroristas para enviarlos a zonas en conflicto como Siria o Irak.
En cualquier caso, España y Marruecos dedicaron una especial preocupación por la estabilidad en la cuenca mediterránea y en la zona del Sahel. “En este marco, ambas partes convienen en que el fortalecimiento y la consolidación de la estabilidad regional pasa por la resolución de todos los conflictos por medio de soluciones políticas inclusivas, que preserven la integridad de los Estados de la región”, dijo la extensa nota conjunta que incluyó hasta 18 puntos.
Ambos países llamaron asimismo a intervenir a “todos los países” contra el terrorismo que “golpea” la región del Sahel “adoptando una gestión global y coherente que concilie aspectos de seguridad, humanitarios, migratorios y de desarrollo socio-económico de la región”.
En este punto, la delegación española reiteró el apoyo a “la nueva política migratoria iniciada por Su Majestad el Rey Mohammed VI, que ha dado lugar a la regularización de la situación de unos 20.000 inmigrantes”.