El Cuéllar Eufón se vio superado (0-2) por un filial arandino que está cuajando una excelente temporada, y que se llevó los tres puntos de un campo de Santa Clara con el césped algo duro debido al temporal de heladas de las últimas fechas, que castigó físicamente a los dos equipos según transcurría el partido.
El Cuéllar Eufón, a pesar de su complicada situación y de las ausencias —entre lesiones, sanciones y motivos laborales— salió enchufado al choque, con ganas de tratar de sorprender. Así, la Arandina B se vio superada por el fuerte inicio local, que se adaptó mejor al terreno.
Con Cristian y Sergio Brañas como principales valores ofensivo, el Cuéllar triangulaba y dominaba el choque, pero el cuadro ribereño no perdió la paciencia y aprovechó su primera oportunidad. Pase a la espalda de la zaga y Mata recoge para batir al meta Rober.
Un tanto que a punto estuvo de contrarrestar el Cuéllar, pero en una internada de Sergio Brañas en el área, el segoviano fue zancadilleado, y el colegiado, con dudas, dejó seguir la jugada.
Tras ello, llegó el segundo tanto visitante, con un balón a la espalda de la defensa cuellarana en la parte derecha, donde recibió Álex Izquierdo que, tras dos quiebros, remató con la fortuna de que el balón golpeó en Otero y se coló en la portería.
Tras el descanso el Cuéllar Eufón siguió intentándolo, pero el esfuerzo físico era muy grande. Brañas, el jugador más desequilibrante del choque, asistió a Magdaleno que, de vaselina, no consiguió batir a Diego. En la siguiente jugada el propio Brañas disparó una falta que golpeaba en el brazo de un defensor de la barrera, pero el colegiado no señaló nada. Así, hizo lo mejor y lo peor del choque, ya que fue expulsado con doble amarilla por zancadillear a un rival.
Ya con inferioridad y el partido sentenciado, solo las ganas de los jugadores que entraron de refresco sirvieron para aportar algo de historia a un choque que tocaba a su fin.