El subgobernador del Banco de España, Fernando Restoy, avanzó ayer que para que la banca pueda competir con “holgura” en el actual contexto económico y regulatorio, “más exigente que en el pasado”, es necesario que mejore su rentabilidad y eficiencia, algo que podría conseguir mediante fusiones con otras entidades. Durante su intervención en el foro ‘FT Spain Summit 2015’, Restoy explicó que a día de hoy las entidades aún tienen un volumen “no despreciable” de activos improductivos, pese al saneamiento realizado. Y destacó que el desapalancamiento de las familias y empresas está provocando que el crédito no crezca “lo suficiente”, lo que configura un escenario en el que los bancos tienen poca rentabilidad de su negocio.
De cara al futuro, el subgobernador entiende que las entidades se beneficiarán de un menor nivel de provisiones debido a la mejora de la economía. Pero indicó que es necesario hacer una reflexión sobre en qué medida, con operaciones estratégicas, se puede recuperar la rentabilidad más acorde con el coste de obtener los fondos en los mercados de capital. Desde su punto de vista, la eficiencia “es fundamental” y mejorarla implica, entre otras cosas, ajustes de capacidad de las entidades o modificar la organización de negocio, sin excluir operaciones corporativas. No obstante, advirtió de que “no hay fórmulas mágicas y no todas las entidades tienen que contemplar estas posibilidades”.
En cuanto a las estrategias de las entidades, el subgobernador destacó que diversificar el negocio es algo positivo para los bancos, ya que permite “compensar resultados favorables en unos países con resultados menos favorables en otros”. En este sentido, se refirió al caso de Santander y BBVA, dos bancos que tienen exposición en países emergentes y que han sufrido un “impacto moderado” debido a su evolución económica. “Con la diversificación del negocio se logra mantener estable el balance, algo muy favorable para el conjunto del sistema financiero español”, subrayó.
Por otra parte, Restoy apuntó que el principal reto fijado a nivel europeo no es otro que avanzar en la integración de la Unión Monetaria. Este proceso de unificación podría implicar cesiones de soberanía y reforzamiento de los mecanismos de mutualización del riesgo, tanto en el ámbito público como en el privado. Desde su punto de vista, resulta muy necesario contar con unos mercados bancarios más integrados. En este sentido, Restoy puso de manifiesto la notable escasez de entidades con intereses paneuropeos lo que, a su entender, “daña la capacidad de la Unión Monetaria” para generar los beneficios que se podrían ofrecer a los ciudadanos.
Finalmente, el subgobernador se refirió también a los nuevos competidores de las entidades financieras. Teniendo esto en cuenta, resaltó la profunda necesidad de estudiar su conducta, para verificar que cumplen con las normas de transparencia. Pero no solo éso, además, resulta imprescindible un análisis sobre en qué medida será necesario extender la regulación a los nuevos competidores sin licencia bancaria.
