El Barómetro de Opinión realizado por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) en julio, el primero que incluyó las preguntas de intención de voto tras las elecciones locales de mayo, mantendría al PP como primer partido con una estimación de voto del 28,2%, ampliando a 3,3 puntos su ventaja sobre el PSOE, que se quedó en el 24,9%. En tercer lugar se consolidó Podemos, con un 15,7%, aunque perdió casi un punto respecto a la encuesta de hace tres meses, y detrás seguiría Ciudadanos, con un 11,1%, dos puntos por debajo de su dato de abril en este caso.
La encuesta, basada en 2.486 entrevistas realizadas en 256 municipios de 46 provincias entre los días 1 y 9 de julio, recogió ya los efectos de los pactos alcanzados en ciudades y comunidades autónomas tras las elecciones locales de mayo.
El CIS concluyó que el PP volvería a ganar las elecciones generales si se celebraran hoy y otorgó al partido de Mariano Rajoy una estimación de voto del 28,2%, lo que implicaría una subida de 2,6 puntos respecto al sondeo anterior, del mes de abril, pero cuatro puntos por debajo de lo que registró hace un año y muy lejos del 44,62% que le otorgó la mayoría absoluta del Congreso en 2011 en este caso.
El PSOE también subió en estimación de voto y logró su mejor dato desde abril de 2014, pero sólo avanzó medio punto respecto a la anterior encuesta y se quedó en el 24,9%, lo que hizo que la ventaja entre ambos se ampliara hasta los dos 3,3 puntos, dos más de los que había hace tres meses. Eso sí, los socialistas aún estarían a casi cuatro puntos de su resultado de las generales de 2014, que fue el peor de su historia.
La tercera plaza volvería a ser para Podemos, que sigue cayendo y ahora marcaría un 15,7%, ocho décimas por debajo de su dato de abril y ocho puntos por debajo de su récord de enero, cuando llegó a anotar un 23,9% y arrebató al PSOE la segunda plaza. Ciudadanos, que en la anterior encuesta emergió con un 13,8% de estimación de voto, mantendría el cuarto puesto, aunque cayó más de dos puntos y se quedaría en el 11,1 por ciento.
Siguen bajando tanto Izquierda Unida, a la que ahora se le otorgaría una estimación de voto del 3,7% (su peor dato de la legislatura y lejos del 6,9% que obtuvo en las generales de 2011), y UPyD, que tras el paso atrás de Rosa Díez ya sólo tiene una estimación de voto del 1,3%, seis décimas por debajo del dato de abril.
