El Unami recordó el sabor de la amargura en la tarde más trascendente. El conjunto segoviano perdió el liderato a manos del Villamuriel pese a su buena adaptación a un campo embarrado y a un rival que impuso su juego directo. Creció el Unami con viento en contra, pero falló en la asignatura de la finalización en una segunda parte tan meritoria como frustrante. La derrota pone al cuadro palentino en el primer puesto, el único que garantiza el ascenso a Tercera División, con un punto de ventaja sobre los segovianos, que ahora tienen perdida la diferencia de goles.
En un choque con más tráfico aéreo que terrestre, el Villamuriel hizo valer su oferta directa. “Así lo han buscado y nosotros no estábamos cómodos. Ni ellos ni el campo nos han permitido tener claridad”, explicó el técnico del Unami, Tito Domingo, dolido por un puñetazo a Morales que el árbitro “no ha querido ver”. Tras una primera parte sin ocasiones, el partido empezó a enloquecerse a la media hora. Cristian salió demasiado para despejar un balón de los palentinos a la olla y arroyó a un rival. El meta se redimió parando el penalti, lanzado a su perfil derecho, y el rechace posterior.
La incidencia no sirvió de advertencia al Unami, que se vio por detrás en una contra que concedió tras pérdida en campo rival. Los locales sacaron partido de su velocidad en un tres para tres. Aitor abrió a la banda para que Jorge le sirviera en bandeja el tanto a Dani, que solo tuvo que empujarla.
Tocados en el tramo final del primer acto, el Unami exhibió carácter en su regreso del vestuario, dominando sin réplica la posesión y generando ocasiones suficientes par puntuar. Fueron muchas las veces en que el banquillo segoviano se preparó para levantar los brazos. Coby enganchó un buen remate dentro del área que se marchó rozando el palo; Álex, tras un buen recorte, fue negado por el portero, y Quino, que se encontró un balón franco en la frontal, esperó demasiado para soltar el latigazo y dio tiempo al defensa palentino a interceptar.
El drama se elevó en el tramo final y el Unami tuvo su ocasión más clara. Kike Maroto remató sin oposición en el punto de penalti, pero la pelota se estrelló en el larguero y el bote salió repelido fuera de la meta local. El rechace, que llegó franco a las botas de Morales, quedó en nada tras estorbarse el atacante con Álex. Como castigo mayúsculo, el Villamuriel amplió el zurrón con un mano a mano que definió con soltura Fran.
En busca al menos del tanto que igualara el golaverage tras la victoria del Unami en la primera vuelta (2-1), Morales tuvo un testarazo en la última acción del partido, pero su intentona no cogió portería. Aplaudidos por el público local en su retirada, los azules sufren un tropezón inoportuno a siete jornadas desenlace. “Te duele perder, pero los jugadores han hecho un esfuerzo brutal”, concluyó Domingo.
