El Rey Felipe VI, acompañado de la Reina Letizia y sus hijas, presidió ayer el último desfile militar con motivo de la Fiesta Nacional de la legislatura, en el que se pudieron ver por las calles del centro de Madrid casi 3.400 militares y guardias civiles y 48 vehículos, además de 53 aeronaves. Los Reyes llegaron pocos minutos después de las once de la mañana a la plaza de Cánovas del Castillo de Madrid —también conocida como plaza de Neptuno— bajo un cielo que a primera hora amenazaba lluvia pero que después se fue despejando, por lo que la parada, que se prolongó durante una hora, se celebró sin contratiempos y en un ambiente muy tranquilo, con pocos vítores y aplausos.
A bordo de un Rolls Royce, los monarcas llegaron junto a la Princesa Leonor y la Infanta Sofía, y fueron recibidos por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy; el ministro de Defensa, Pedro Morenés; la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes; la alcaldesa de la capital, Manuela Carmena; y el jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), almirante Fernando García Sánchez. Felipe VI vistió en esta ocasión el uniforme de capitán general de la Armada, con el fajín de jefe supremo de las Fuerzas Armadas. Doña Letizia se decantó por un traje de chaqueta y falda en color azul marino. La Princesa de Asturias, por su parte, llevaba un vestido también azul oscuro y la Infanta iba con un vestido en tonos marrones.
Tras la llegada de los Reyes y sus hijas, se procedió a escuchar el himno de España tras lo que los monarcas se colocaron, junto a Rajoy y el resto del Gobierno, en la tribuna presidencial destinada a las grandes autoridades. Desde allí presenciaron el homenaje a los que dieron su vida por España y posteriormente el monarca fue el encargado de depositar una corona de laurel en el monumento a los caídos. Al finalizar este homenaje le llegó el turno a la Patrulla Águila, que pasó formando los colores de la enseña nacional.
Tras el homenaje a la bandera y a los caídos, el público asistente pudo disfrutar de una exhibición con una buena representación de las aeronaves de las que disponen las Fuerzas Armadas, concretamente del Ejército del Aire, la Armada y la Guardia Civil, así como helicópteros de los tres Ejércitos y de la Benemérita. En la parada de este año desfilaron las banderas de la Guardia Real, la Academia General Militar, la Brigada Paracaidista, la Escuela Naval Militar, la Agrupación de Infantería de Marina de Madrid, la Academia General del Aire, el Cuartel General del Ejército del Aire y la Academia de Oficiales de la Guardia Civil. Todas ellas estuvieron acompañadas de la bandera la OTAN por ser España uno de los países anfitriones del ejercicio ‘Trident Juncture 2015’.
La última agrupación a pie estuvo formada por las unidades que marchan con una cadencia de paso específico, la Legión y Los Regulares. En esta ocasión desfiló el Grupo de Artillería de la Legión con unan cabra de un año llamada Pablo y el Tabor ‘Alhucemas’ del Grupo de Regulares número 52.
Finalizado el desfile, los Reyes se despidieron de las autoridades y se trasladaron después al Palacio Real para ofrecer la tradicional recepción a las más altas autoridades del Estado. El último acto del desfile fue el arriado de la eseña nacional por parte de una sección de honores del Cuartel General de la Armada procederá al arriado de la enseña nacional.
Entre los invitados al desfile del 12 de octubre, este año se pudieron ver numerosas caras nuevas en las tribunas situadas junto a la presidencial, sobre todo debido a los cambios que ha habido en las presidencias de las comunidades autónomas tras las elecciones del pasado mes de mayo. Así, 10 de los presidentes que asistieron este año a la parada son nuevos. Además, la nueva alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, ejerció como anfitriona del acto junto a la presidenta de la comunidad, Cristina Cifuentes. Como viene siendo habitual, los presidentes de Cataluña y País Vasco, Artur Mas e Iñigo Urkullu, respectivamente, no asistieron, como tampoco la navarra Uxue Barkos, quien se encuentra en el Comité de las Regiones, en Bruselas.
Por su parte, el ministro de Defensa, Pedro Morenés, reivindicó la Fiesta Nacional como un evento para que los ciudadanos españoles festejen el día de su patria de una manera “especial”, ya que el día de España no es solamente una parada militar, sino de toda la sociedad, “es la fiesta de todos los españoles”. “España merece la pena y es una gran nación de la que hay que estar orgullosos”, explicó Morenés. Además, apuntó que los actos no deben servir únicamente para que los españoles agradezcan a los militares su trabajo.
La última parada militar de la legislatura con Rivera como protagonista de la recepción. El desfile militar del Día de la Hispanidad fue el segundo para Felipe VI como rey y el útlimo de esta legislatura. La segunda ocasión tambien para la Princesa de Asturias y su hermana, la Infanta Sofía, quienes estuvieron muy atentas y disfrutaron sobre todo con la pasada de la Patrulla Águila así como con la pequeña cabra de los legionarios. Ambas tuvieron un comportamiento ejemplar que fue supervisado por su madre, la reina Letizia, en todo momento. Si durante el desfile fueron los legionarios quienes más aplausos recibieron, ya en la recepción ofrecida en el Palacio Real, Albert Rivera se llevó la mayor ovación al grito de “¡presidente, presidente!”. A este acto acudieron numerosas personalidades tanto del ámbito de la política como del mundo empresarial, de la comunicación o la cultura como la presidenta del PP de Madrid, Esperanza Aguirre, el Duque de Alba o Mariló Montero entre otros.
