El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, aseguró ayer que no tiene “ninguna duda” de que si PSOE y Podemos obtienen suficientes diputados en las próximas elecciones generales pactarán para gobernar, puesto que los socialistas han perdido la “centralidad” política.
En este sentido, al ser preguntado al respecto por los periodistas en una visita al municipio ourensano de Celanova, Rajoy recordó que ambas formaciones ya dieron “buena prueba” de sus intenciones al pactar en varios ayuntamientos y comunidades.
“En Madrid, el PSOE le ha dado la alcaldía a Podemos; en Zaragoza, el PSOE le ha dado la alcaldía a Podemos, y quien ha ganado ha sido el Partido Popular”, reprochó el mandatario estatal.
Asimismo, dio por hecho que PSOE y Podemos también contarán con “algunos partidos nacionalistas o de extrema izquierda” en su intención de llegar a La Moncloa. “Evidentemente lo van a hacer”, auguró, sin dejar de hacer hincapié en que así ocurrió “donde han podido hacerlo” tras los últimos comicios municipales y autonómicos.
En este escenario, a su juicio, el debate que se presenta en España de cara al futuro es si “va a gobernar la moderación o van a gobernar otros”. En la misma línea, planteó a renglón seguido si se va a “mantener la recuperación, que aún es frágil y hay que andar con cuidado, o van a gobernar otros”. De esos “otros”· a los que aludió sin mencionarlos explícitamente, ha recordado Mariano Rajoy que “ya se sabe” a dónde han conducido al país sus políticas económicas.
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se mostró firme en que no negociará ningún tipo de mecanismo encaminado a quebrar “la unidad de España”. “Es evidente que mientras yo sea presidente del Gobierno no voy a hablar de la liquidación de la soberanía nacional”, zanjó.
En una visita al ayuntamiento ourensano de Celanova, tras recorrer una parte de las obras de entrada del AVE en Galicia, el mandatario se expresó en estos términos al ser preguntado por los periodistas sobre el proceso catalán y sobre la posibilidad de reformar la Constitución para modificar el estatus de Cataluña.
Consciente de que modificar la Carta Magna es un asunto “complejo y delicado”, puntualizó que antes de iniciar esa vía hay que “saber qué se quiere hacer” para, posteriormente, buscar “el máximo consenso”. Precisamente por ello, pospuso cualquier movimiento en este sentido hasta la próxima legislatura, pues el final de un mandato no es, a su juicio, el momento propicio para lograr grandes acuerdos.
Rajoy también aclaró el hecho de que “en Cataluña hay quien está planteando, y no desde un partido político, sino desde la Generalitat, la liquidación del principio básico de la Constitución”, explicó el presidente.
