El seleccionador español de fútbol femenino, Ignacio Quereda, aseguró que no piensa dimitir, después de que las 23 internacionales españolas que participaron en el Mundial de Canadá expresasen su disgusto por su eliminación en la fase de grupos del torneo y asegurasen que su rendimiento “podría haber sido mejor”, pidiendo “un cambio” al preparador español.
“No voy a dimitir. La planificación ha sido la correcta, y si la tuviera que volver a hacer sería la misma. Lo único que nos ha fallado han sido los dos amistosos previstos, que a última hora tanto Bulgaria como Rumanía dijeron que no, dos días antes de salir para Murcia”, declaró el preparador español en su llegada, vía Frankfurt (Alemania), de Canadá al aeropuerto aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas.
El técnico madrileño reconoció su sorpresa por el comunicado de sus pupilas, con las que no tiene “ningún tipo de problema” en lo personal. “Yo no me planteo absolutamente nada porque no es cierto que las 23 jugadoras estén en esa dinámica. Hay que analizar ese tema profundamente”, señaló.
“Me ha sorprendido y estoy bastante dolido con ese comunicado porque creo que no es cierto. La Federación no tiene nada que ver en este tema. Es una responsabilidad total y absolutamente mía y la asumo con todas las consecuencias, porque todo lo que he pedido y la planificación que he hecho la Federación me la ha concedido. Por lo tanto, si hay algún fallo en la planificación es de Ignacio Quereda, no de la Federación ni de Ángel María Villar”, indicó.
Objetivo incumplido
En este sentido, Quereda se mostró convencido de que la preparación con respecto a otras selecciones no fue “inferior”, y que la frustración se debe al hecho de no haber cumplido los “objetivos previstos”, aunque “no”haya sido “un fracaso”. “El problema de la eliminación ha sido que no ha entrado la pelota. Si queremos echar balones fuera y buscar otra justificación, hacemos lo que queráis”, manifestó.
Por último, desveló que ya habló con el presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Ángel María Villar. “Hemos hablado por teléfono, evidentemente, pero tendremos que sentarnos. Preocupado y sorprendido estamos todos porque siempre todo ha ido francamente bien, jamás ha habido problemas”, concluyó.
