El Segovia Futsal pasó en la tarde de ayer un examen de confianza tras asestar al Melilla, uno de los cocos de la Segunda División, su primera derrota en cinco partidos y, de paso, adelantarle en la clasificación. Los de Diego Gacimartín lograron un triunfo de resistencia en el que apenas mandaron en el marcador en los últimos cinco minutos. Es la cuarta victoria consecutiva como locales y la sexta en siete partidos para los segovianos, el combinado más en forma de una categoría a la que solo le quedan siete episodios de temporada regular.
El cuadro local puso altas revoluciones de inicio ante un rival ordenado. Iván dejó a los cuatro minutos un gran gesto técnico al enganchar un buen remate con el exterior de espaldas a portería. Aunque el fuelle de los locales fue menguando, dispusieron de las ocasiones más claras del primer tiempo gracias a la presión alta sobre la salida de balón del cuadro insular. Buitre marró un mano a mano frente a Dani Cabezón, portero del Melilla, tras un error en la entrega de Sergio García, uno de los máximos goleadores de la primera vuelta con Gran Canaria que, pese a su potencia, abusa de la conducción de balón.
Imponentes en el apartado físico y con un fondo de armario de hasta nueve jugadores de campo de gran nivel, Melilla sacó músculo en el tramo final del primer tiempo. El juego de espaldas de su pívot, Kiko, abrió canales a la presencia de Yusef y el desborde de Lluc, un peligro en el uno contra uno. No llegaron las ocasiones manifiestas, pero el juego se fue inclinando hasta el marco de Mordi, que acabó encajando el único tanto de la primera mitad en un disparo lejano de Yusef tras un córner. El balón se camufló y entró pegado al segundo palo.
Una segunda de alto voltaje
Diego Gacimartín acortó las rotaciones en el segundo tiempo en busca del impulso que no encontraba en la construcción. Edu y Chus aumentaron la intensidad frente a un Melilla que solo se abría cuando fallaba en la salida de balón. Un desborde de este último encontró a Buitre solo en el segundo palo para empatar el partido. Reaccionó bien al golpe el Melilla, con Lluc y Borroso al mando. Fue sin embargo Sergio García quien puso de nuevo a los visitantes por delante con un fuerte disparo angulado desde 12 metros.
Fue ahí donde el Segovia Futsal se descubrió a sí mismo. Javito puso acto seguido las tablas tras un magnífico pase interior de Edu. El ala-cierre superó al portero y se frenó justo a tiempo para embocar a puerta vacía. El tanto cambió por completo la inercia psicológica. Melilla olvidó el orden y se descontroló a altas revoluciones. Su portero, que había parado bien por bajo durante toda la tarde, falló en el saque e Iván se lo hizo pagar con un disparo alto, aunque atajable, plasmado sobre las mallas.
En el minutos 38, Alvarito puso el cuarto tras un fallo de Barroso, ya portero jugador. Paradójicamente fue Melilla, el cuadro veterano, quien no supo digerir su capital ofensivo desperdiciado. Ya fuera por madurez, o por la valentía del insensato, a los de Gacimartín empiezan a salirles los dientes. Tras meses de hambre, piden cita para el banquete.
“Es el mejor equipo que ha pasado por segovia” Gacimartín subrayó a la conclusión del partido el buen momento físico y defensivo de sus jugadores ante un rival de postín: “Era un partido determinante porque nos podía haber dejado muy tocados. El empate de Javito nos ha dado la confianza necesaria. El 1-2 nos ha hecho daño porque no ha habido ocasiones claras. Era más un encuentro de mediocampo”. El preparador recalcó la importancia de llegar al final con los jugadores “más determinantes” frescos. El técnico del Melilla, Sergio Mullor, lamentó las ocasiones marradas: “Nuestra falta de gol siempre nos condena. La pista es muy rápida y no permite el control de balón”.