El Juzgado de lo Penal número 2 de Almería condenó ayer a un encargado y al propietario del Cortijo del Fraile por un delito de homicidio por imprudencia después de que un cazador falleciera tras precipitarse en un pozo de la finca que no había sido señalizado. Se trata de una finca ubicada en un BIC de Níjar, en Almería, donde sucedieron los hechos que inspiraron a Federico García Lorca para escribir la obra ‘Bodas de Sangre’.
La sentencia, dictada tras la conformidad entre las partes, condenaba tanto al encargado como al propietario de la finca a la pena de un año de prisión a cada uno, así como a indemnizar a los padres del fallecido con 150.254 euros, si bien accedía a suspender las penas de prisión por un periodo de dos años con la condición de que los acusados no volviesen a delinquir por ese periodo.
El fallo indicaba que en la finca explotada por la empresa propietaria del cortijo se situó un coto de caza aprobado por la Delegación Provincial de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía con autorización para realizar esperas nocturnas de jabalí con un máximo de cuatro tiradores en un periodo comprendido entre octubre de 2006 y enero de 2009.
Así, a principios de noviembre, la víctima junto con otros dos cazadores, obtuvo un permiso de los encargados de la finca para realizar dicha espera nocturna, de forma que los responsables del terreno “tenían conocimiento de la partida de caza que iba a desarrollarse y de la zona en la que tendría lugar”.
En la mencionada zona, según añadía la sentencia dictada en firme, se encontraba un pozo con una boca circular de 2,7 metros de diámetro y una profundidad de 300 metros, “cuyo borde lo forma la propia tierra adyacente y era parcialmente ocultado por la vegetación del lugar”.
En este sentido, la juez María Teresa Vidaurreta apuntó que ni el propietario ni el encargado de la zona “realizaron ningún tipo de precaución para tapar el pozo o señalizarlo de forma alguna”.
