La empresa segoviana Migueláñez, líder en el sector de los dulces y la confitería —fundada por Onésimo Migueláñez, natural de Lastras del Pozo—, ha adquirido recientemente la marca Gominolas, propiedad hasta el momento de Pastor y Canals. Así pues, desde este momento, en los productos de Migueláñez comenzará a utilizarse el término gominolas, muy vinculado al sector del dulce, tanto que son muchos los que piensan que se trata de un sinónimo y no de una marca registrada. Y es que los términos genéricos que se deben emplear para sustituir dicha marca registrada son caramelo de goma, golosina o chuchería, entre otros.
“Aunque mucha gente habla de Gominolas cuando se refiere a caramelos, golosinas o chucherías, lo cierto es que se trata de una marca. Por tanto, poder utilizar la enseña Gominolas es para nosotros algo muy importante por el lugar que ocupa en el imaginario colectivo. Además, estamos seguros de que potenciará de manera exponencial el posicionamiento de nuestro producto en el mercado y el acercamiento al consumidor”, descata Mario Migueláñez, director general de Migueláñez.
La marca Gominolas® ha perdurado durante décadas y tiene una curiosa historia. A principios de los años 60 se lanzaron al mercado unos originales caramelos de goma con sabor a menta que estaban indicados en el tratamiento contra la tos. Fueron bautizados por su creador como Gominolas. Su venta estaba limitada exclusivamente al sector farmacéutico, pero su éxito fue tan espectacular que poco a poco fueron creándose nuevas gamas de productos aglutinadas bajo la misma marca.
