Más de 3.500 personas pertenecientes a colectivos de difícil inserción como inmigrantes, discapacitados y población gitana consiguieron durante el año pasado un contrato gracias al Programa de Lucha contra la Discriminación desarrollado en Castilla y León por Cáritas, Cruz Roja, Fundación Once-FSC Inserta y Fundación Secretariado Gitano.
Junto a estos ciudadanos empleados, otros 3.056 recibieron cursos de formación con los fondos destinados a esta iniciativa cofinanciada por el Fondo Social Europeo. Así, a lo largo del pasado ejercicio, se invirtieron 3,92 millones de euros de los que se beneficiaron 7.846 personas (3.852 de ellas nuevas). De ellas, 4.434 eran mujeres (el 56,5%) y 2.700 jóvenes (34,41%).
Por lo que se refiere al empleo, del total de personas atendidas 2.511 consiguieron empleo, el 32% frente al 27% del año anterior, y se formalizaron 3.524 contratos, 447 indefinidos (el 13% de ellos) y superiores a seis meses 1.078. Por sectores, el mayor número de empleos se encontró en el sector servicios, seguido de servicios personales (atención a mayores o a la infancia), hostelería, sector doméstico e industria alimentaria.
En cuanto a la formación, se impartieron 504 cursos, con un total de 98.000 horas, en los que se formó a 3.065 personas, el 57,5% mujeres. Las materias de estos cursos fueron limpieza, atención en punto de venta, vendedor de estación de servicio, manipulador de alimentos, operador de restaurante-bar y cátering, jardinería, nuevas tecnologías y talleres de habilidades sociales.
Otro de los aspectos positivos de esta iniciativa es que a su alrededor se crearon 19 empresas de diferentes ramos como tiendas de ropa, zapatos, bolsos y complementos, bisutería, bar, etcétera. Para ello, se contó con la participación de 454 voluntarios y 98 profesionales contratados, profesionales y técnicos.
El programa busca atender a personas en situación de desventaja o discriminación social y lograr su inclusión en el mercado laboral, contribuir a la igualdad de oportunidades y proporcionarles apoyo en carencias como escolarización, vivienda o apoyos familiares, según explicó la directora territorial de la Fundación Secretariado Gitano, Mar Fresno.
Por su parte, la directora territorial de FSC Inserta, Begoña Grijalvo, destacó la importancia de los datos del 2014 porque demuestran que sí se puede luchar contra la exclusión si se aplican las medidas más adecuadas.
Sin embargo, todos incidieron en que en época de bonanza las personas salían y entraban, pero tenían cierta facilidad para encontrar un trabajo y ahora, con la crisis económica, esas personas son las primeras que han vuelto, ya que tienen una formación precaria y necesidad de apoyos.
En este contexto, la coordinadora de Cáritas en Castilla y León, María Jesús Díez Guerrero, destacó la importancia del trabajo de los voluntarios y los profesionales que participaron en estas acciones formativas y orientadas al empleo, pero también de “contención” ante la desesperación y el desánimo que provocan estas situaciones.
De la misma forma, resaltó el papel de las empresas, ya que cada vez se firman más convenios de colaboración para realizar prácticas.
