La Asociación Segoviana de Laboreo de Conservación (Aselac) ha rendido homenaje a Miguel de Dios Arranz, agricultor de Fuentesaúco de Fuentidueña pionero en siembra directa en la provincia, técnica que lleva utilizando desde hace más de dos décadas.
El acto tuvo lugar en el centro multiusos de Fuentesaúco, y el homenajeado tuvo palabras de agradecimiento por el reconocimiento, que extendió a todos los hombres del campo. También se refirió a Aselac, y a su amigo Alejandro Tapia, de la asociación de Burgos, “ya que gracias a él comencé con la siembra directa hace más de veinte años”.
También se celebró una mesa redonda, encabezada por el presidente de Aselac, Eutiquiano Migueláñez, en la que participaron el secretario de la entidad, Juan Carlos Yuste, y el tesorero, Juan Manuel Vírseda. Asimismo, estaban invitados Aurora Sombrero, ingeniera agrónoma del Instituto Tecnológico Agrario, Rubén del Val y Virginia Vega, de la empresa Syngenta España, para el control de las principales enfermedades.
Todos hablaron sobre las principales razones para realizar la siembra directa, como el mantenimiento de gran parte de la fauna y del horizonte del suelo, aumentando con ello la fertilidad del mismo. También se consigue un gran ahorro de tiempo (hasta un 50 por ciento), menor pérdida de valor de la maquinaria, menos costes de puesta a punto, menor consumo de gasóleo, y mejor maniobrabilidad sobre el suelo, mediante una estructura más estable del mismo.
Otra ventaja es la menor compactación del suelo, si se tienen en cuenta espacios temporales de tránsito con gran capacidad de carga, menos erosión y barro, mejor calidad de agua de superficie y de los biotipos adyacentes, mayor filtración de agua y mayor humedad de suelo. Y lo que también es muy importante es la reducción del dióxido de carbono: las reservas del humus del suelo son la mayor herramienta del mundo para combatir el cambio climático.
La jornada de homenaje concluyó con una comida de hermandad en el bar restaurante Chapu de Fuentesaúco de Fuentidueña, con “mariscos” de Castilla y León, como son los exquisitos garbanzos y lentejas de la tierra, entre otros.