La Comisión Europea reclamó ayer que las multinacionales Fiat y Starbucks devolviesen entre 20 y 30 millones de euros por ventajas fiscales recibidas en Luxemburgo y Países Bajos, respectivamente, al concluir tras una investigación que constituyeron ayudas públicas ilegales.
“Los ‘tax rulings’ —decisiones tributarias anticipadas— que reducen artificialmente la carga fiscal a las compañías no están en línea con las normas en materia de ayudas de Estado de la UE”, declaró la comisaria de Competencia, Margrethe Vestager, tras anunciar la decisión en una rueda de prensa en Bruselas.
“Es ilegal. Espero que este mensaje sea escuchado por igual por los gobiernos de los Estados miembros y por las empresas. Todas las compañías, grandes o pequeñas, multinacionales o no, deben pagar su justa parte de impuestos”, añadió.
En su decisión, la Comisión reclamó a Luxemburgo y Países Bajos que recuperen los impuestos perdonados a Fiat (en 2012) y Starbucks (en 2008), al considerar que en ambos casos se trató de ventajas “selectivas” con las que las autoridades “redujeron artificialmente” la carga tributaria. Y adviertió de que “ello también significa que las compañías no podrán beneficiarse más de las ventajas en el trato fiscal concedido”.
La cifra de entre 20 y 30 millones de euros es una cantidad estimada por la Comisión, que espera que sean ahora los Estados miembros, en un plazo de dos meses, fije el valor exacto de las ayudas ilegales y las recuperen.
El acuerdo de Luxemburgo con Fiat permitió a la filial financiera de la firma italiana, Fiat Finance and Trade, ofrecer de manera “injustificada” financiación al resto del grupo por debajo del precio del mercado. La remuneración de ese capital, ya evaluado por debajo del nivel real, fue transferido a Luxemburgo también “a niveles muy inferiores” de los observados en el mercado, explica Bruselas.
Mientras, en el caso de Starbucks, Países Bajos permitió a la filial de la cadena en Europa, Starbucks Manufacturing, pagar un precio “excesivamente alto” por los granos de café verde que compraba a una sociedad del grupo en Suiza. También pagó un precio excesivo por la colaboración de otra empresa de Starbucks en Reino Unido.
Vestager reconoció que las normas de competencia en materia de ayudas de Estado no prevén sanciones para los Estados miembros que firman pactos fiscales de este tipo. “Las normas son sencillas, si concedes ayudas ilegales, debes recuperarlas”, apuntó, para después considerar que si ella fuera parte de uno de los Gobiernos señalados se sentiría “avergonzada”.
La Comisión Europea mantiene otros tres casos abiertos desde que en junio de 2013 comenzó sus investigaciones sobre los llamados ‘tax ruling’. Por el momento, examina los casos concretos de Apple en Irlanda, Amazon en Luxemburgo y un régimen específico en el impuesto de sociedades en Bélgica.
El resultado del expediente a Fiat y Starbucks “no prejuzga el resultado” de otras investigaciones, según quiso recalcar la comisaria, que tampoco descartó la apertura de nuevas investigaciones si Bruselas detectaba más irregularidades. El Gobierno de Luxemburgo ya reaccionó al anuncio del Ejecutivo comunitario para mostrar su desacuerdo con la decisión y aseguró que Bruselas “no demuestra la existencia de una ventaja selectiva concedida a Fiat Finance and Trade”.
“Luxemburgo no comparte las conclusiones de la Comisión Europea y se reserva todos sus derechos”, indicó en un comunicado el Ministerio de Finanzas del país.
