Podemos celebrará durante la primera quincena del mes, alrededor de 2.000 asambleas locales en toda España para comenzar a movilizar a sus bases en los territorios de cara a las elecciones generales y ultimar los preparativos para afrontar la recta final del que ha sido el principal objetivo de la formación desde que nació hace más de un año y medio. Estos encuentros tendrán como cometido, por un lado, recabar propuestas de las agrupaciones locales del partido para completar el programa electoral con cuestiones de carácter territorial, pero también reclutar apoderados para los comicios del 20 de diciembre, según explicaron a Europa Press fuentes de la dirección del partido.
Estas reuniones servirán también para organizar la recogida de las firmas que Podemos necesita presentar ante la Junta Electoral Central para poder registrar sus candidaturas en cada circunscripción provincial, ya que será la primera vez que concurra en unas elecciones generales. Según la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG), los partidos o coaliciones “que no hayan obtenido representación en ninguna de las Cámaras en la anterior convocatoria de elecciones necesitarán la firma, al menos, del 0,1% de los electores inscritos en el censo electoral de la circunscripción por la que pretendan su elección”.
preparación El partido de Pablo Iglesias lleva meses volcado en la preparación de las generales y trabajando en su programa electoral, si bien las tres citas electorales que se han celebrado este año —las andaluzas en marzo, las autonómicas y locales en mayo y las catalanas de septiembre— obligaron al partido en determinados momentos a dejar en un segundo plano los comicios de diciembre.
“Podemos nació para ganar las elecciones generales y llegamos a la recta final”, aseguró el secretario general de Podemos en julio cuando compareció ante los medios de comunicación para presentar a los ganadores de las primarias que celebró el partido para elegir a los integrantes de la candidatura para el Congreso de los Diputados en este caso.
Pasadas las catalanas del 27 de septiembre, y con la fecha de las elecciones ya fijada —el 20 de diciembre, tal y como confirmó el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, el jueves—, Podemos centrará ahora todos sus esfuerzos en poner su maquinaria a punto para afrontar esta recta final, empezando por sus bases en los territorios en este caso.
Está por ver si el revés sufrido por el partido en Cataluña, donde Podemos cosechó uno de sus peores resultados electorales a nivel autonómico al obtener 11 escaños —dos menos que los que ya tenían sus socios de candidatura, ICV y EUiA—, influirá a los líderes de la formación morada a la hora de definir la estrategia. Según manifestó el propio Iglesias, el partido no tendrá intención de modificar su hoja de ruta, lo que significará que concurrirán a los comicios con su marca en todo el país y que sólo establecerán acuerdos a nivel territorial.
