El presidente de Cepyme, Antonio Garamendi, aseguró ayer que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, no les pidió que se adhieran a ningún pacto, palabra que ni siquiera mencionó en toda la reunión, y que sólo les transmitió tranquilidad ante el reto del proceso independentista catalán. Así lo explicó en la rueda de prensa celebrada tras reunirse en La Moncloa durante más de una hora y media con Mariano Rajoy, encuentro al que también asistieron el presidente de CEOE, Juan Rosell, y los secretarios generales de UGT y CCOO, Cándido Méndez e Ignacio Fernández Toxo.
Garamendi explicó que Rajoy les aseguró que en su papel de presidente “lo único que hará será cumplir con su papel y su responsabilidad” para mantener la necesaria “estabilidad” que reclaman los empresarios, para quienes “la separación de Cataluña y España sería malísima para Cataluña y malísima para España”. “Todo lo que genere inestabilidad tiene consecuencias económicas. Hoy por hoy, afortunadamente, vamos sorteando este tema, pero si esto dura y dura podremos tener un problema”, advirtió.
No obstante, el dirigente de Cepyme insistió en que “en ningún caso” oyó mencionar siquiera la palabra pacto. “Simplemente nos ha transmitido que actuará con proporcionalidad en lo que tenga que hacer y que ejercerá su responsabilidad con normalidad hasta las elecciones”, apostilló. En este sentido, Garamendi coincidió con el planteamiento que Rajoy expresó ayer, en el sentido de que no son necesarios nuevos pactos porque España ya es un “estado de derecho” que cuenta con una Constitución que sirve de marco legal para la convivencia y fija los límites sobre lo que se puede discutir. Por su parte, Juan Rosell no ofreció rueda de prensa, como es habitual tras este tipo de encuentros, por haber tenido que coger un avión.
Por su parte, los dirigentes sindicales aseguraron que Rajoy calificó de “sensatas” sus reflexiones sobre que el reto soberanista es un “problema político de envergadura” que requiere no sólo de actuaciones judiciales sino de una “respuesta política” que, no obstante, debe llegar en la próxima legislatura para no “contaminarse” del actual proceso electoral. Los líderes sindicales han trasladado también al presidente su opinión sobre que la solución debe pasar por una reforma de la Constitución, para lo que sería necesario que el próximo Congreso cree una ponencia constitucional donde todas las fuerzas parlamentarias puedan confrontar sus posiciones y llegar a acuerdos. Una posibilidad a la que Rajoy no se comprometió pero que “no descarta” tampoco, consciente de que “lo que ahora es muy complicado igual dentro de cuatro meses no lo es tanto”, según precisó el líder de CCOO.
Por su parte, Mariano Rajoy puso en valor el “consenso básico” que ha encontrado en sus reuniones con los líderes de los partidos para garantizar la unidad de España y la defensa de la ley ante el desafío secesionista de Cataluña.
