Los grupos parlamentarios popular y socialista acordaron ayer, con el voto en contra del resto de partidos con representación en las Cortes, que los Plenos arranquen con 16 preguntas de control al Gobierno, de las que cuatro, una por cada grupo, serán respondidas por el presidente.
Este fue uno de los acuerdos alcanzados en la Junta de Portavoces celebradas ayer a pesar de que Podemos, Ciudadanos y Grupo Mixto criticaron esta decisión, ya que, a su juicio, “rebaja” la labor del control al Gobierno.
De este modo, el PSOE formulará seis preguntas; Podemos tres; Ciudadanos dos y el Grupo Mixto una, a las que hay que sumar en todos los casos una más al presidente de la Junta por grupo con representación en las Cortes. A pesar de esta decisión los grupos contrarios criticaron que no se haya alcanzado el máximo fijado en el Reglamento de las Cortes, lo que posibilitaría que en cada Pleno se pudieran formular un total de 25 preguntas y no 16 como finalmente se acordó.
La presidenta de las Cortes, Silvia Clemente, explicó que esta decisión se debe a que se estableció ampliar el número de Proposiciones No de Ley (PNL) que se debatirán en los plenos para atender a la nueva realidad del parlamento con más grupos con representación hasta alcanzar una media de seis, tras lo que detalló que las sesiones comenzarán por la tarde y se prolongarán durante todo el día siguiente para atender al aumento de los tiempos que se producirá al contar con un mayor número de grupos. Además, se trata de que, ya que muchos procuradores no tienen dedicación exclusiva, interceder lo “menos posible” en sus jornadas laborales.