La Comisión Europea negó ayer que se haya producido manipulación alguna en la declaración de su presidente, Jean-Claude Juncker, sobre la independencia de Cataluña pese a haber sido corregida horas después por su equipo; y atribuyó a un “error humano” el que trascendiera una versión en español que no aprueba Bruselas. “Creo que está muy claro que la Comisión Europea es una autoridad independiente. Nadie puede manipular la Comisión”, respondió en una rueda de prensa en Bruselas la portavoz comunitaria Mina Andreeva.
El martes trascendió una respuesta escrita de Juncker al eurodiputado del Partido Popular Santiago Fisas en la que el jefe del Ejecutivo comunitario avisaba al Parlament catalán de que no tenía capacidad para declarar la independencia del territorio. Sin embargo, el miércoles el Parlamento Europeo publicó en su web la versión en inglés a la misma pregunta y se constató que no se correspondía al texto en castellano.
Ambas versiones fueron retiradas al constatar el error y, posteriormente, se volvió a publicar el texto en inglés, únicamente, por ser la versión “aprobada y firmada” por Juncker.
En ella, el presidente de la Comisión se limitaba a decir que no quería interferir en asuntos internos y recordaba la posición que defiende Bruselas desde 2004, en cuanto a que si un territorio declara unilateralmente su independencia de un Estado miembro, queda fuera de la UE en este sentido.
El Gobierno de Mariano Rajoy consideró “irrelevante” el equívoco, porque dio por buena la explicación de Bruselas, según indicaron fuentes de Moncloa, pero desde la Generalitat y varios eurodiputados catalanes exigieron una investigación formal.
Bruselas, sin embargo, evitó aclarar si abrirá un expediente formal para estudiar el caso e insistió en que es “normal” que se produzcan “errores humanos”.
