El Rey Felipe VI apeló ayer a los europeos a reaccionar ante la “tragedia” de los refugiados: “Esta tragedia, a las mismas puertas de nuestro continente, nos interpela y nos exige a los europeos ser fieles a nuestros mejores principios y tradiciones de acogida”. En un discurso con motivo del 70 aniversario de la creación de las Naciones Unidas y los 60 años del ingreso de España, el Rey subrayó que el “valor” y la “utilidad” de la ONU “se ponen a prueba” en escenarios de crisis y destrucción que hoy están “en medio de los escombros de las ciudades sirias; en las costas de Libia o en las aguas del Mediterráneo en las que naufragan tantas personas que huyen de la guerra o de la pobreza”, recalcó.
También, dijo, se ponen a prueba “en los campos de refugiados de África y de Oriente Medio; o en los pueblos y campos afectados por la epidemia de ébola”. Don Felipe aprovechó para destacar que los países afectados por la epidemia “ya comienzan a recuperarse en una muestra ejemplar de capacidad de resistencia y voluntad de recuperación”, recalcó.
El Rey subrayó que en todos esos escenarios “la ONU contribuye a buscar soluciones a los problemas” y a paliar sus consecuencias. “Allá donde está presente hay un espacio para la prevención, para la asistencia, para la reconstrucción, para la convivencia en paz; en definitiva, para la empatía y la dignidad”, proclamó.
El jefe del Estado se expresó así en una ceremonia en el Palacio Real ante el secretario general de la ONU, Ban Ki Moon; el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy; el ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, José Manuel García Margallo y otras autoridades.
La adopción de la Carta de San Francisco que creó la ONU hace 70 años, rememoró, fue “un auténtico faro de luz” para millones de personas que querían reconstruir sus vidas tras la II Guerra Mundial, “el mayor conflicto bélico conocido en la larga historia de la Humanidad”. En su intervención, agradeció la presencia de Ban Ki Moon.
