Un mes después de concluida la aventura en el Maratón del Polo Norte, Luis Alonso Marcos ha preparado con intensidad la tercera etapa de la Real Sitio Grand Slam Marathon, la carrera de la Gran Muralla China, que se disputará el próximo sábado, y en la que el deportista segoviano deberá afrontar nada menos que 5.164 escalones incluidos dentro de los 42 kilómetros de recorrido. Sin duda, será una prueba de la máxima dificultad.
“Tras un largo e intenso mes, después de venir del Polo Norte, donde las entrevistas, homenajes y premios recibidos han copado gran parte de mi tiempo, llega el momento de partir hacia la tercera etapa del Real Sitio Grand Slam Marathon, el Maratón de la Gran Muralla China.
Ha sido un mes duro, y no ya por la climatología, sino porque resultaba difícil tener un rato tranquilo para asimilar lo que aconteció en el Polo Norte. Y es que ha habido días en los cuales me faltaban horas; me acordaba de la estancia en el Polo. Si aquí hubiera 24 horas de luz solar tendría más tiempo para poder atender a todo el mundo, entrenar y trabajar. No me puedo olvidar de esto ultimo, ya que es lo que me da de comer y me permite poder estar en aventuras como la que iniciaré hoy.
A las siete de la mañana de hoy, miércoles, tomaré un avión rumbo a Pekín, donde llegaré el jueves, también a las siete de la mañana, pero ya en hora local, tras haber realizado una escala en Roma. Un largo vuelo en el que espero que todo vaya bien, que pueda llegar lo mas descansado posible y que el famoso jet lag no me afecte, la carrera se celebrará el sábado 19. Serán dos días los que tendré para la aclimatación y recuperación del largo vuelo.
En el avión trataré de evitar la inflamación de las piernas y tobillos. Las medias de compresión que ayudan a la circulación de la sangre serán mis compañeras de viaje, y también aprovecharé las horas de vuelo para realizar ejercicios y moverme cada dos tres horas para que las piernas mantengan cierta movilidad.
Como espero que ya sepan todos los que siguen paso a paso esta aventura, la acción solidaria de esta carrera se realiza en favor de ADISIL, y consiste en vender los 5.164 escalones por los que va a transcurrir la prueba al módico precio de 1 euro. Toda la recaudación irá para ADISIL, para tratar de mantener los dos talleres de madera y vidrio que tienen abiertos.
Una carrera con la peculiaridad de subir y bajar tantos escalones hay que prepararla de manera específica, y en ello hemos estado trabajando durante este mes. Concretamente hemos intentado buscar un recorrido “parecido” a lo que me encontraré el próximo sábado. Y lo hemos logrado por las inmediaciones del Alcázar, el Pinarillo, el Valle del Clamores, las escaleras de la Cueva de la Zorra y parte de la Muralla de Segovia. Juntando todas estas maravillosas zonas de Segovia hemos conseguido un circuito intenso y duro en el cual entrenar las escaleras ha resultado duro, pero a la vez espectacular, y turístico, porque hemos pasado por zonas de Segovia que yo no conocía.
Ultimando los preparativos para el viaje, no tengo más que agradecer a todos y cada uno de los colaboradores y patrocinadores, ya que sin ellos esto no sería posible. Y tampoco quiero olvidarme de mi amigo, “El Cochinillo Viajero”, que también estará presente en la Muralla China.
Espero que la próxima vez que pueda comunicarme sea desde Pekín. Un abrazo a todos.
