La XXX Feria de Cuéllar se ha caracterizado por la gran afluencia de público y las novedades a pesar de las inclemencias del tiempo. Ayer por la tarde los chubascos intensos frenaron la asistencia de visitantes y el ambiente de feria que sí estuvo presente durante el resto de días. No obstante y con la reducción de público, la Feria ha vuelto a congregar a toda la comarca y generar una gran actividad económica en la villa, sobre todo en los alrededores del Castillo, donde se sitúa el recinto ferial. En los 15.000 metros cuadrados de espacio expositivo se han repartido todos los sectores, además de la Feria de Artesanía y el Mercado de Coleccionismo y Antigüedades, dos grandes atractivos y diferenciales de otras ferias de la zona. Como indicaron sus organizadores, “la Feria de Cuéllar ofrece lo que ofrece, y la hace diferente a las demás”. Los miles de visitantes que han recorrido las carpas dan buena muestra de lo que supone: una cita multisectorial y un gran escaparate para los productos tanto locales como provinciales. Finaliza así una Feria de aniversario con grandes expectativas para la próxima edición.