Aunque dice no hacer mucho caso a las encuestas, el candidato del PP a la Junta de Andalucía, Javier Arenas, ayer estaba exultante después de conocer que estos datos le daban no solo la victoria en el Parlamento regional, sino también la mayoría absoluta. Así lo reflejaron las cifras en uno de los sondeos de Metroscopia para uno de los principales periódicos de tirada nacional. Según la misma, el PP se alzaría con el 47,3 por ciento de los votos, frente al 34,4 por ciento de los sufragios que obtendría el PSOE. Otro muestreo firmado por Sigma Dos sitúa a los populares con el 45,8 por ciento de los votos y entre 54 y 57 escaños, mientras que un tercero, encargado por otro rotativo a IMC, le da 58 representantes.
Arenas pudo compartir estas halagüeñas predicciones con el presidente del Gobierno y líder del PP, Mariano Rajoy, que ayer volvió a mostrar su respaldo al postulante conservador acompañándole de nuevo en un acto de campaña, esta vez en Cádiz. Allí, el primer espada del partido defendió que Andalucía necesita un cambio político como el que supuso la Constitución de 1812 en España, con un Gobierno que «mire al futuro» y que haga reformas para no quedarse atrás después de 30 años de legislaturas socialistas y de ser la única región en la que no ha habido alternancia en el poder y donde las cosas se podrían haber hecho «infinitamente mejor».
En su opinión, lo que proponen PSOE e IU, «siendo la suma de los dos la única alternativa al cambio», es que «todo siga igual, exactamente lo contrario de lo que necesita Andalucía». Y es que, según apuntó, lo que se decide el próximo domingo es si Andalucía tiene un Gobierno «que cambia el rumbo y no se resigna a que más de un millón de andaluces no puedan trabajar. Lo demás es ruido, chascarrillos y cosas para distraer», apostilló.
Del candidato a la Presidencia dijo que es «muy competente», que fue un «excelente» ministro de Trabajo, que tiene experiencia y que conoce a Andalucía «como nadie». «Javier Arenas siente y vive Andalucía», apuntó Rajoy, quien se mostró convencido de que el político del PP andaluz va a poner lo mejor de sí mismo para afrontar un reto, «que será muy difícil, pero que va a superar».
Uno de los temas que pulula en el ambiente desde el inicio de la campaña, es el de los expedientes de regulación de empleo ilegales que concedió el Gabinete socialista de la Junta, pero Rajoy solo quiso hacer una mínima referencia a este caso al asegurar que el turnismo en Andalucía supone también «respetar al contribuyente y su dinero, no despilfarrando y usándolo para cosas de las que no voy a hablar porque no vienen al caso».
Mucho menos benevolente fue en este sentido Arenas, que en referencia a esta trama de corrupción aseguró que ese asunto «termina en el antedespacho de dos presidentes», en alusión directa a Manuel Chaves y José Antonio Griñán. Asimismo, el presidente del PP andaluz culpó a la Junta de querer ocultar los hechos y obstaculizar las investigaciones.
En este sentido, atribuyó, además, unas «responsabilidades más especiales» en este asunto al actual dirigente regional, «porque ha sido el consejero de Economía y Hacienda que desoyó los informes de la intervención y que, además, incrementó la partida de los ERE ilegales».
