El Consejo de Administración de Caja España propuso ayer a Santos Llamas a la presidencia de la nueva entidad resultante de la fusión con Caja Duero con el respaldo de nueve consejeros, el voto en contra de siete y una abstención, según precisaron fuentes de la entidad tras permanecer reunidos por espacio de más de tres horas.
El PP propuso dejar sobre la mesa la propuesta del presidente para que se abordara en el consejo conjunto entre Caja España y Caja Duero, previsto para, previsiblemente, el 9 de julio. Santos Llamas salió elegido con el voto favorable del PSOE y en contra del PP, a excepción del que fuera presidente de la Diputación de León, Javier García Prieto, que optó por la abstención.
La división del Consejo de Administración ha motivado una fuerte discusión entre el vicepresidente económico, Tomás Villanueva, y el propio Santos Llamas, quien se votó a sí mismo. El Consejo también aprobó la prejubilación del actual director general, Ignacio Lagartos y acordó la consolidación laboral y salarial del director adjunto, Javier Ajenjo, con el voto en contra del PP.
En la rueda de prensa, ofrecida tras el Consejo Santos Llamas aseguró que la potestad última de elegir al nuevo presidente «es competencia exclusiva del consejo de la caja fusionada», al que se trasladará la propuesta planteada por Caja España. De este modo, la propuesta «deberá ser ratificada», algo que previsiblemente, podría llevarse a cabo el «día 9» de julio, «quince días después hacer la asamblea de la entidad ya fusionada», afirmó Llamas.
Respecto a la falta de consenso, algo que desde hace cuatro años se mantenía en las votaciones de la Caja, Llamas señaló que en todo caso «no ha sido por el presidente», a la vez que manifestó su deseo de conocer «qué ha hecho mal para no contar con el respaldo de algunos consejeros». Pese a esto, se mostró «satisfecho con la labor realizada durante la primera parte del mandato».
Apoyos. Por otra parte, el vicepresidente segundo de Caja España y alcalde de León, Francisco Fernández, recordó que lo que se ha hecho es «apoyar a la persona que ha iniciado este camino» y, al mismo tiempo respetar lo que consideró «nuestros compromisos». Fernández destacó la labor realizada por Santos Llamas, a quien felicitó por su trabajo «el señor presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, el secretario autonómico socialista, Óscar López, el Banco de España y hasta Tomás Villanueva» señaló.
Por su parte, la vicepresidenta primera de Caja España y presidenta de la Diputación, Isabel Carrasco, señaló que su petición fue «que se pospusiera» el acuerdo alcanzado, al considerar que se ha producido «una situación muy grave, con un gran daño para las entidades fusionadas». Carrasco calificó lo sucedido como una «deslealtad absoluta» hacia Caja Duero, porque según los estatutos «es el consejo de la nueva Caja el que decide el presidente y el resto de los cargos».
También indicó que «lamentan profundamente» «una decisión unilateral» tomada por «la mitad del Consejo» y denunció que los consejeros hayan tenido que enterarse de que la elección del presidente estaba en el orden «por los medios de comunicación». Carrasco destacó además que Santos Llamas «ha salido elegido por su voto», ya que si no hubiera votado él, no hubiera salido, algo que calificó como «muy grave», ya que «es muy mal comienzo empezar una entidad de esta manera».
