El Rey Felipe VI está ya en la ciudad mexicana de Veracruz para asistir por vez primera como monarca y jefe de la delegación española a la Cumbre Iberoamericana, que en su XXIV edición aspira a concluir su proceso de refundación, lanzado hace dos años en Cádiz.
Don Felipe no es ajeno a estas citas. Como Príncipe participó en tres de ellas, la del año pasado en Panamá –la primera a la que no acudió el Rey Juan Carlos debido a su convalecencia por sus últimas operaciones de rodilla– y las que se celebraron en España en 2005 (Salamanca) y 2012 (Cádiz).
No obstante, en ninguna de esas citas participó en las reuniones de trabajo de la cumbre, reservadas a los jefes de Estado y de Gobierno, pero sí en actos culturales y empresariales organizados en los márgenes de los debates entre los mandatarios iberoamericanos, a los que conoce y ve con frecuencia en sus ceremonias de toma de posesión, pues Don Felipe lleva acudiendo en representación de España a esos actos desde 1996.
El Rey será uno de los primeros líderes en pisar México, el mismo país que hace 24 años acogió la primera Cumbre Iberoamericana, que reúne a los países de América Latina con España, Portugal y Andorra.
El jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, también está en Veracruz, aunque llegó un poco más tarde que el Rey, pues tuvo que asistir al acto de celebración del Día de la Constitución en el Congreso de los Diputados.
La Cumbre de Veracruz será la última que se celebre con periodicidad anual. La siguiente cita tendrá lugar en Colombia, pero ya en el año 2016. El foro pretende adaptarse a una nueva realidad. Si en 1991 era el único marco que reunía a los líderes de la región, hoy existen distintas asociaciones (Cecal, Unasur, la OEA, el Alba, la Alianza del Pacífico) que permiten a los líderes verse con frecuencia.La Cumbre no arrancará hasta mañana, pero hoy habrá varios actos que contarán con el Rey y el presidente.
