El director general de la entidad resultante de la fusión entre Caja España y Duero, Lucas Hernández, aseguró ayer que con el nacimiento de la caja «Castilla y León se garantiza una presencia y un protagonismo en la reestructuración del sistema financiero» nacional. Además, dijo que tiene «el tamaño adecuado y suficiente» para el reto de la «integración y consolidación de las dos entidades». En este punto, preguntado sobre la posibilidad de iniciar nuevas alianzas fue rotundo: «Aunque estamos pensando en el presente hemos de trazar el futuro», dijo, si bien, dejó claro que no hay ningún proyecto a corto plazo.
La nueva caja lanza así, según el presidente, Marcos García, un mensaje de «futuro», con la puesta en marcha de una entidad «más fortalecida, estable y segura», que va a «contribuir a dar estabilidad y solvencia». Así lo expuso minutos después de que concluyera el Consejo de Administración celebrado en León, en el que se estableció la fecha para la Asamblea General de la caja, que se celebrará en la ciudad leonesa el próximo 28 de octubre.
Además, el presidente destacó «la holgura» alcanzada a la hora de efectuar las votaciones y la ausencia de «fricciones» dentro del debate de los 25 puntos del orden del día del Consejo, en el participaron un total de 34 consejeros. Del mismo modo, indicó que lo mejor que puede hacer por esta caja es aceptar el puesto de presidente de forma provisional.
Lucas Hernández también explicó que se trató de un Consejo de trabajo «extenso», que «sentencia la culminación de un proceso de integración que se sustituirá por futuro» para los trabajadores y los clientes de la nueva entidad. De este modo, señaló que «hay que tener confianza en el proyecto y sentirse orgullosos de pertenecer a una gran caja», ya que «no todas las comunidades tendrán a gala el ser partícipes y protagonistas del futuro sistema financiero».
El director general de la entidad destacó también que los trabajadores «tienen un futuro por delante dentro de un proyecto importante y que los 2,5 millones de clientes sentirán el apoyo y respaldo de la caja», y disfrutarán «de unos servicios duplicados debido a la integración de las dos redes».
Preguntado sobre la posibilidad de que la estrategia de la entidad pase por acometer desinversiones como la efectuada en Ebro Agrícola, Lucas Hernández afirmó que se analizará «sobre la marcha» y las irán modulando conforme a la situación del mercado. Del mismo modo, se refirió a la posibilidad de la emisión de cuotas participativas. En concreto, dijo que los recursos propios de la entidad son suficientes para lograr los objetivos de solvencia de Basilea II. No obstante, dejó abierta esa posibilidad, al asegurar que están pensando ya en las obligaciones que impone Basilea III.
Lucas Hernández insistió en que el acto de ayer fue la culminación de un proceso de integración y que supone acabar con un período transitorio, por lo que pidió expresamente, varias veces, a los empleados que tengan confianza en el proyecto. Así, el nuevo director general de la entidad insistió en que Castilla y León está en el «pelotón de cabeza» de la reforma financiera y reiteró a los clientes, tanto familias, pymes como autónomos, que van a «sentir el apoyo de la caja». En cuanto al nombre comercial que utilizará la entidad resultante de la fusión, el director general indicó que durante un período se utilizarán las dos marcas comerciales, por lo que la elección del nombre todavía «llevará un tiempo».
El nuevo Consejo de Administración designa a Marcos García presidente
la nueva Caja España-Caja Duero acordó ayer el nombramiento del leonés Marcos García González como el presidente y la designación de Lucas Hernández como director general de la entidad. En concreto, el primero obtuvo 24 votos a favor, siete en blanco y tres en contra, mientras que el director general fue apoyado por 33 miembros del Consejo y su candidatura sólo recibió una abstención.
Mientras, el vallisoletano Isaías García Monge ocupará la vicepresidencia primera; Miguel Ángel Álvarez, hasta ahora secretario general del Consejo de Caja España, será el vicepresidente segundo y el salmantino Enrique Clemente, el vicepresidente tercero. Finalmente, el secretario del Consejo será el catedrático de la Universidad de Valladolid Alejandro Menéndez.
De este modo, el Consejo de Administración da el visto bueno al acuerdo alcanzado entre el equipo negociador del PP y el PSOE, encabezado por el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, y el secretario general de los socialistas de Castilla y León, Óscar López, para desbloquear la situación de impás que vivía la entidad por la falta de acuerdo sobre sus órganos de representación.
