El presidente de la Diputación, Javier Santamaría, aseguró ayer que las condiciones presentadas por Banca Cívica a Caja Segovia para que la entidad de ahorro segoviana entrara a formar parte del Sistema Institucional de Protección (SIP) en el que participan Caja Burgos, Caja Navarra y Caja Canarias “no eran asumibles para la mayoría de los miembros del Consejo de Administración [de Caja Segovia]”.
Santamaría, uno de los 17 miembros de dicho Consejo de Administración, insistió en que “todos votamos en conciencia, apoyando la opción que pensábamos era la mejor para Caja Segovia y para la Junta”.
Para el presidente de la Diputación, no se puede adivinar el voto de cada consejero (doce se opusieron al proyecto de Banca Cívica, mientras que tres se abstuvieron y dos optaron por apoyar dicha opción), ya que la votación fue secreta. No obstante, subrayó que “para la mayoría, el camino seguido [con Banca Cívica] no era el correcto”.
Sobre las críticas vertidas contra el Consejo de Administración de Caja Segovia por no haberse sumado a Banca Cívica, Santamaría dijo que dichas declaraciones “deben ser respetadas”, aunque insistió de nuevo en que los consejeros “votaron en conciencia, buscando lo que creían que era mejor para Caja Segovia”. Santamaría mostró su disposición actual a estudiar “en profundidad” el SIP con Caja Madrid, “antes de tomar una decisión responsable”.
Por otra parte, el alcalde de Segovia, Pedro Arahuetes, afirmó ayer que ante el SIP con Caja Madrid, su actitud será la misma que con Banca Cívica, “analizar la documentación y hacer lo que considere más oportuno, según los intereses de Segovia”, aunque admitió que no es “ningún secreto que Óscar López estaba a favor del SIP con Banca Cívica y está en contra del de Caja Madrid”.
Arahuetes, que reconoció que por el momento los consejeros no disponen de documento alguno para el posible SIP con Caja Madrid, afirmó que la reunión que mantuvieron el miércoles los consejeros de Caja Segovia y Caja Ávila vinculados al PSOE con Óscar López fue “muy tranquila”.
“Yo no vi que Óscar López estuviera enfadado ni molesto, ni tampoco hubo ningún tirón de orejas, que por otro lado yo no hubiera consentido”, dijo el alcalde, que aclaró que votó en blanco ante la propuesta de Banca Cívica, a pesar de que el PSOE era partidario de pronunciarse a favor. Pedro Arahuetes se manifestó “totalmente responsable de mis actos, de los que he dado las explicaciones oportunas”, y añadió que no sabe “qué tipo de expediente me puede abrir el PSOE”, en alusión a posibles represalias y a su condición de no militante socialista.
POSTURA DE PSOE
El secretario regional del PSOE en Castilla y León, Óscar López, mostró ayer su preocupación por el proceso de negociación entre Caja Segovia, Caja Ávila y Caja Madrid, y confió en que no ocurra que “el gigante aplaste como a un guisante” a las entidades financieras de la Comunidad. López explicó que su preferencia es que ambas cajas “sigan siendo Caja Segovia y Caja Ávila”, y si manteniendo esta naturaleza estuvieran integradas en “un gran grupo”, mejor.
En este sentido, aseguró no entender estas negociaciones, teniendo en cuenta que las dos entidades ya cuentan con una red “importantísima” en Madrid y que además han tenido la posibilidad de “estar en un gran grupo como Banca Cívica”. Además, advirtió que no pueden “perder más el tiempo” y que tienen que tomar decisiones con carácter de urgencia.
López comparó esta situación con el proceso que llevan a cabo Caja Duero y Caja España, que calificó como “ejemplar” y que, a su juicio, ha posibilitado el que se hayan dado “pasos importantes”.
En cuanto a la posibilidad de que se puedan desarrollar futuros procesos de integración o de fusión, aseguró que cuando se culmine este proceso, “se podrá hablar” de esta posibilidad de futuro.