Ajeno a la polémica por su supuesto machismo que el PSOE continúa utilizando como arma clave de la campaña, el cabeza de lista del Partido Popular a las elecciones europeas del próximo domingo, Miguel Arias Cañete, recordó ayer que España ha pagado «muy caro» la política de los socialistas en la Unión Europea, ya que se olvidaron «de los agricultores españoles», de «un millón de mujeres y hombres» dedicados al primer sector, lo que «tuvo consecuencias nefastas» para el país.
En una comida-mítin con afiliados en Don Benito (Badajoz), donde estuvo acompañado por el presidente del Gobierno de Extremadura, José Antonio Monago, el aspirante de los populares explicó que «hay dos maneras de estar en la Unión Europea», una es la del PP, «cumpliendo» los compromisos con los socios continentales, y otra la del PSOE, que tachó de «irrelevante» y de no hacer «nada».
Así, el exministro de Agricultura destacó que el secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba solo ha dicho «dos verdades» en esta campaña: la primera que no es «lo mismo el socialismo que el PP», a lo que añadió que «ni es igual, ni quieren «serlo».
En cuanto a la segunda, el número uno de Génova para el 25-M remarcó que el líder socialistas aseguró que no se olvidarían «del Ministerio de Agricultura» y, según recalcó, no se olvidó de ello, sino «de los agricultores españoles», de «un millón de mujeres y hombres» dedicados al primer sector, lo cual «tuvo consecuencias». «España ha pagado muy caro la política de los socialistas en la Unión Europea», hizo hincapié el dirigente.
Por su parte, el número dos de la candidatura, Esteban González Pons, defendió las cualidades de Miguel Arias como candidato, un puesto para el que, según remarcó, se ha estado preparando «toda la vida» y en el que es «el mejor». Sin embargo, no quiso comentar si será el candidato de España a un asiento en la Comisión Europea en la renovación del próximo otoño. «Puede ser aspirante a lo que quiera, de presidente de la Comisión para abajo, está sobradamente preparado», recalcó.
Sobre esta cuestión, explicó que España aspira a tener un cargo importante, pero que el problema no es tanto el puesto como quién lo ocupe: «Con Almunia, hemos tenido una Vicepresidencia con una Comisaría importante, pero ha jugado contra los intereses de España y no nos hemos beneficiado. Nos habría dado lo mismo que fuera checo. No nos ha servicio de nada».
A pesar de ese descontento con el papel del socialista en la institución continental, González Pons hizo hincapié en que el PP «ha demostrado» lealtad hacia el comisario español y no ha pedido su dimisión. «Al PSOE le vamos a pedir la misma lealtad», apuntó, sin querer hacer más comentarios acerca de las dudas que Elena Valenciano ha expresado sobre la idoneidad de Cañete al puesto tras su desafortunado comentario sobre las mujeres. Un tema que, tal y como aseveró el número dos, debería zanjarse ya porque no tiene nada que ver con las elecciones del próximo domingo.
Mensaje contradictorio
González Pons, pidió ayer el voto para el PP, entre otras cosas, para que ganen «los que sacaron» a España de la crisis porque, de otra forma, se lanzaría un mensaje contradictorio a los inversiones extranjeros. «Sería difícil de explicar que han vencido los que nos metieron en recesión», remarcó.
