La presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, junto con el consejero de Medio Ambiente, Administración Local y Ordenación del Territorio de la Comunidad de Madrid, Jaime González Taboada, inauguró ayer el parque arqueológico ‘Valle de los Neandertales’ de Pinilla del Valle, en el valle alto del río Lozoya, donde se han encontrado restos de hace medio millón de años.
Durante la visita realizada, Cifuentes estuvo acompañada por el paleontólogo Juan Luis Arsuaga, el arqueólogo Enrique Baquedano y el geólogo Alfredo Pérez González quienes le mostraron los actuales yacimientos en los que se trabaja así como los últimos hallazgos localizados en el parque y que han dado un vuelco significativo a las excavaciones que vienen realizando desde el año 2002, una mandíbula de un niño y una cabeza de rinoceronte en este caso.
Estos restos suponen haber documentado el primer enterramiento neandertal infantil de la Península y de Europa meridional, y auguran, según los expertos, “importantes descubrimientos en las zonas de excavación”.
El Valle perdido de los Neandertales debe, además, su importancia al entorno, al encontrarse este casi intacto, permitiendo conocer con precisión sus costumbres, anatomía, flora y fauna de los antepasados. Tras recibir el agradecimiento de los expertos por el apoyo de la Comunidad de Madrid, Cifuentes apuntó que cuando el parque se abra al público el 26 de septiembre será un “punto de referencia rural y turístico” no sólo para la región sino para toda España.
Este nuevo parque enseñará a los visitantes los distintos descubrimientos realizados, a través de un recorrido con paneles explicativos. Además, podrán conocer a través de visitas guiadas la forma de vida de esta especie, y experimentar sus sensaciones a través de talleres y actividades que se completarán con un futuro centro de interpretación.
Este hecho se produce después de que el pasado miércoles el Geoparque Villuerca-Ibores-Jara hubiera conseguido la tarjeta verde o o ‘Green card’ de la UNESCO, según se anunció en Finlandia, donde se reúne la Red Mundial de Geoparques que debía tomar la decisión. Allí se hizo público el veredicto y se valoró “muy positivamente” el trabajo realizado en los últimos cuatro años.
