Seis pueblos de la provincia se mantienen este verano con agua no apta para el consumo, debido a que superan los valores máximos establecidos en cuanto a los niveles de arsénico y nitratos en su agua. El número de núcleos afectado se ha reducido considerablemente, teniendo en cuenta que en el año 2011 eran una veintena las localidades que registraban problemas en su abastecimiento, lo que obligaba al suministro a través de agua embotellada.
En este verano, según los datos facilitados por la Junta de Castilla y León, los pueblos que mantienen su agua no apta para el consumo son: Paradinas (55 habitantes), Ortigosa del Pestaño (82), Aldeanueva del Codonal (139), Garcillán (480), Valdesimonte (58) y Ochando (67).