Por más que el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, haya echado la culpa de la situación de crisis por la que atraviesa la formación a una “guerra de desgaste” y que en la formación morada nieguen fisuras importantes, más allá de diferencias tácticas, parece que en lo único que la mayoría de sus componentes están de acuerdo es en el rechazo al pacto PSOE-Ciudadanos. Lo más parecido al reconocimiento de una situación de crisis interna, aunque sin reconocerla, fueron las declaraciones hechas el miércoles por la secretaria de Análisis Político de Podemos, Carolina Bescansa, quien reconoció que en la cúpula de la organización existen “divergencias” en cuanto a las tácticas a poner en marcha “en coyunturas concretas”, si bien negó que esto implique “desacuerdos políticos” o “ideológicos”.
Lo cierto es que, un día después de enviar una carta a las bases en la que instaba a no perder la “unidad” y la “belleza” que caracteriza al proyecto político de Podemos, Iglesias convocó hoy a una reunión en Madrid a los líderes autonómicos del partido y los secretarios de Organización regionales. Un encuentro que tiene como objetivo explicar el cese de Sergio Pascual como secretario de Organización y oficializar la asunción temporal de estas competencias por parte de Iglesias.
Respecto a la situación interna de Podemos, agudizada después de que Iglesias cesara el martes a Sergio Pascual como secretario de Organización del Consejo de Coordinación por su “gestión deficiente” tras las dimisiones en Madrid, dos voces con peso en la organización hablaron ayer. Así, el portavoz de Podemos en la Asamblea de Madrid, José Manuel López, dijo que en la formación hay “un debate organizativo y organizativamente” lo están resolviendo. Mientras, el secretario general de Podemos Aragón, Pablo Echenique, confió en el juicio “ecuánime” del líder estatal, Pablo Iglesias, en su iniciativa de “reestructurar” la dirección.
Sin embargo, no hubo pronunciamientos del número dos, Íñigo Errejón, de quien se especula sobre el distanciamiento que mantiene con Iglesias. Al respecto, la portavoz adjunta de Podemos en el Congreso, Irene Montero, que es también la jefa del gabinete del secretario general, Pablo Iglesias, negó que el secretario político, Íñigo Errejón, vaya a dimitir, y aseguró que está “trabajando con normalidad” con el líder de la formación para preparar la reanudación de las negociaciones con el PSOE. De hecho, informó de que los dos ya hablaron de esta cuestión.
Tampoco se plantea dimitir, y esto, dicho por él mismo, el secretario general de Podemos Madrid, Luis Alegre, quien aseguró el miércoles que no se plantea “nada” que no sea “seguir trabajando” en conseguir los objetivos políticos de la formación y ha indicado que se siente respaldado por el Consejo Ciudadano de la formación en Madrid. Con esto, Iglesias tiene una difícil tarea por delante, tras las dimisiones en la Dirección de Madrid y las crisis territoriales que han afectado al partido en Galicia, País Vasco, La Rioja, Cantabria y Cataluña, algunas de las cuales no se han cerrado todavía y que en su mayoría, obedecen a las tensiones existentes entre diferentes sectores del partido.
Por ello, hoy ha llamado a ‘filas’a los líderes autonómicos del partido y los secretarios de Organización regionales, en lo que será la primera toma de contacto por parte del máximo dirigente de Podemos con los líderes regionales, tras destituir al encargado de la organización territorial del partido por su “gestión deficiente”. De este modo, Iglesias aprovechará la reunión para que los líderes autonómicos apoyen su decisión de reorganizar la cúpula del partido. Una decisión que ha generado cierto malestar entre los sectores más próximos al exsecretario de Organización, que era la mano derecha de Íñigo Errejón.
