El céntrico hotel Infanta Isabel acogió ayer un desayuno informativo con diversos medios de comunicación, en el que se explicó la campaña que se realiza estos días en los hospitales segovianos acerca de los beneficios de la cerveza en los tratamientos dietéticos. La campaña, promovida por el Centro de Información Cerveza y Salud y avalada por la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO) fue expuesta por el profesor de Nutrición en la Universidad Complutense de Madrid, Jesús Román Martínez y el experto nutricionista en el Hospital Basurto de Bilbao, Fernando Goñi.
El doctor Goñi incidió en la idea de que la bebidas fermentadas, especialmente la cerveza, pueden tener efectos positivos en las dietas de adelgazamiento, como en los tratamientos dietéticos de los obesos, al contrario de lo que mucha gente piensa.
La cerveza contiene en su mayor parte agua , lúpulo y cebada, todos ellos ingredientes naturales. El contenido calórico de un vaso de cerveza de 200 mililitros es de tan sólo 90 kilocalorías, más que, por ejemplo, un zumo de piña. Contiene, además, vitaminas tipo B, minerales y antioxidantes. Todo ello hace que la cerveza pueda reducir el riesgo de infartos de miocardio, la diabetes y la osteoporosis, entre otras enfermedades.
Dieta mediterránea
Partiendo de la base de que la cerveza está muy arraigada en las costumbres de la sociedad española (la tradicional “caña”), Goñi apuntó que prohibir su consumo a las personas que sufren de obesidad y han de seguir un tratamiento es un “craso error”. “No se puede ‘castigar’ a esas personas , hay que incorporar la cerveza en su tabla dietética, pues además, forma parte de la dieta mediterránea, reconocida por la UNESCO”, apuntó el doctor.
Quisieron dejar claro que la cerveza no engorda ni provoca la mal llamada “barriga cervecera”, lo que ocurre es que el consumo de esta bebida suele ir acompañado de tapas con alto contenido graso. Para evitar la temida “curva de la felicidad”, el doctor sugirió acompañar la caña con pinchos como anchoas o pepinillos, mucho más ligeros y dietéticos.
Otro de los puntos claves que se pusieron de manifiesto fue la idea de la moderación. La campaña no pretende promover el consumo de alcohol , según recalcaron los expertos, que apuntaron también que los beneficios de la cerveza se dan cuando se ingiere en pequeñas cantidades (dos vasos en el caso de las mujeres y uno más en el de los hombres). Por otro lado, para todos aquellos que tengan expresamente prohibida la ingesta de alcohol, recordaron que la llamada cerveza sin reporta los mismos beneficios que la tradicional.
Con estos datos, parece erróneo afirmar que la cerveza es la causante de la obesidad, si no que es debida a numerosos y complejos factores como la falta de ejercicio físico y la propia genética de sus consumidores. Así lo han concluido los numerosos estudios en los que se basa esta campaña.
