El reglamento de primaras para las elecciones generales del próximo otoño aprobado por la dirección nacional de Podemos otorgará al secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, la responsabilidad de nombrar a los integrantes de la Comisión Electoral que se encargará de supervisar la constitución de las candidaturas del partido para estos comicios.
La Comisión Electoral, ratificada a su vez por el Consejo Ciudadano Estatal —un órgano del que casi la totalidad de sus miembros fueron elegidos también por el propio Iglesias— fue, según el reglamento, “el órgano de control del proceso electoral” y tendría como función “garantizar el buen funcionamiento del proceso y velar por el cumplimiento” de la normativa en este caso.
Este órgano será también el encargado de adoptar las “medidas correctivas” que considere necesarias en el caso de que se den “graves desproporciones en términos de vínculos territoriales”, derivadas de la elección que los propios candidatos hagan a la hora de repartirse las circunscripciones. Es decir, tendrá la última palabra a la hora de decidir por qué provincia se presenta cada candidato.
El reglamento aprobado por la dirección nacional de Podemos el pasado sábado, que ha generado gran división en la formación, estableció una sola votación, con circunscripción única estatal, para elegir a los candidatos al Congreso, en lugar que celebrar diferentes procesos a nivel provincial para que sean los simpatizantes de cada territorio los que elijan a sus cabezas de lista.