La inversión pública del Estado en Castilla y León ascendió a 6.700 millones entre los años 2000 y 2009. Así consta en la respuesta que ha dado el Gobierno a una pregunta por escrito realizada por el diputado socialista por Salamanca, Jesús Caldera, interesado por conocer la inversión media por habitante en las nueve provincias de la Comunidad durante la citada década.
Las obligaciones reconocidas en el capítulo VI del los Presupuestos Generales del Estado (PGE) correspondiente a ‘inversiones reales’ crecieron en términos corrientes un 344,85 por ciento al pasar de los 404,39 millones del año 2000 a los 1.394,32 millones de 2009. Es decir, los fondos se multiplicaron por casi tres veces y media, aunque en esta cifra hay que tener en cuenta la evolución de la inflación. Durante todo el período, sólo hubo dos ocasiones en donde los fondos públicos para inversión procedentes del Estado decrecieron con respecto al ejercicio anterior. La primera vez ocurrió en 2001, ejercicio en el que la Comunidad recibió 3,95 millones menos que en 2000 (400,43 millones de 2001 frente a los 404,39 millones de 2000). Algo parecido sucedió en 2004. En esta ocasión el Estado invirtió en la región 481,70 millones cuando un año antes destinó 570,80 millones, es decir 89,1 millones menos.
En términos absolutos, la provincia que más dinero recibió de los distintos ministerios para financiar inversiones durante el primer decenio del siglo XXI fue Salamanca. En total, el Estado invirtió en territorio charro 1.224,52 millones, según los datos de la Intervención General de la Administración del Estado. León, que recibió 1.166,78 millones, y Burgos, con 917,91 millones ocupan los siguientes puestos del ranking.
Nominal
El paulatino crecimiento nominal del presupuesto inversor ha permitido también que la inversión media del Estado por habitante en las provincias de Castilla y León haya pasado de los 164 euros del año 2000 a los 555 con los que se cerró 2009. Es decir, los fondos per cápita se triplicaron y eso que la población durante esta década también se incrementó al pasar de 2,46 millones de personas a 2,51 millones.
En toda la región se produjeron incrementos de las inversiones per cápita, aunque en algunas provincias fueron más significativos. Por ejemplo, en Soria se pasó de los 168 euros de 2000 a los 1.060 de 2009. Algo parecido ocurrió en Palencia y Salamanca donde de 119 y 137 euros, respectivamente, se avanzó hasta los 995 y 933 euros. Los menores aumentos del esfuerzo inversor per cápita se produjeron en Segovia (de 228 euros a 243) León (de 306 euros a 363) y Valladolid (de 107 a 277 euros).
Por último, si se analiza año a año la cuantía de la inversión per cápita, León aparece como la provincia que más veces ocupó el primer puesto.