La Fundación Caja Segovia contará este año con un presupuesto algo mayor que en el ejercicio pasado, gracias al incremento de ingresos previstos, que alcanzan los 800.000 euros. La mayor parte procede del alquiler de algunos de sus inmuebles, y una parte de los intereses generados por un depósito que heredó de la antigua Obra Social y Cultural de Caja Segovia, antes de su desaparición. Los ingresos proceden de la marca comercial que ocupa el antiguo edificio de empresas de la Avenida Fernández Ladreda, y por lo que paga Bankia por locales en los que tiene abiertas oficinas.
En todo caso, el balance de la Fundación Caja Segovia sigue siendo deficitario. En total suma 1,7 millones de gastos anuales, en base a las cifras facilitadas ayer por el presidente de la Fundación, Javier Reguera, quien explicó que el presupuesto aprobado el pasado 8 de enero prevé un aumento “sustancial” de los ingresos “pero no hemos alcanzado el equilibrio presupuestario”. “Tenemos unas cargas importantes, sobre todo por los procedimientos judiciales y por la liquidación del Consorcio Agropecuario”, añadió.
La Fundación debe pagar anualmente 150.000 euros en concepto de procesos judiciales, y otros 162.000 euros por la liquidación del Consorcio Agropecuario. A ello se suman otros 105.000 euros de intereses del préstamo hipotecario del Torreón que se encuentra en tramitación en el Juzgado número 5. Pero además existe una serie de gastos corrientes como las nóminas de los empleados, o el mantenimiento de los inmuebles. Según los cálculos del presidente, estas dos últimas partidas suponen el 60 por ciento del total de los gastos.
Reguera expresó ayer su confianza en que este año se puedan zanjar los dos primeros epígrafes: el de las costas judiciales, y el del Consorcio Agropecuario; lo que supondría 300.000 euros menos de gastos. “Sobre el crédito hipotecario estamos a la espera de lo que ocurra en el Juzgado número 5”, señaló Reguera, quien aprovechó para desmentir las manifestaciones de la formación política UPyD que reprochó a la Fundación el ‘mirar para otro lado’. “La Fundación está personada en este procedimiento antes que UPyD, y siempre hemos estado pendientes, y tomando iniciativas”, afirmó Reguera. Recriminó a la formación magenta su actitud al sostener que para la Fundación este tema “no es una publicidad permanente”. Añadió que la voluntad de la Fundación es “ir hasta e final” y conseguir que la hipoteca no tenga que afrontarla la Fundación. “Si no se solucionara el asunto según creemos en la Fundación, continuaremos con otras acciones civiles. Pero no hay ninguna intención de mirar a otro lado”, añadió Javier Reguera.
Sobre la reducción de gastos, el presidente de la entidad señaló que una de las posibilidades hace referencia a la plantilla de la Fundación, formada en la actualidad por siete empleados. Aunque Reguera anunció en su día una disminución del número de nóminas, ayer matizó que se ha descartado esa posibilidad, pero que están “barajando ajustar las retribuciones”.
También indicó que el Palacio de Mansilla continúa siendo uno de los edificios pendientes de generar ingresos para la Fundación. Se trata de uno de los inmuebles incluidos como garantía hipotecaria del famoso préstamo de 7 millones que ha generado el litigio en el Juzgado. La Fundación ha intentado alquilarlo a alguna institución educativa, sin éxito. También lo ha ofrecido como sede de los juzgados que se encuentran actualmente dispersos por la ciudad. “Pero no tenemos ninguna contestación”, añadió.
Por último apuntó que la Fundación sigue estudiando la posibilidad de habilitar una planta del Torreón de Lozoya como espacio expositivo con todo el patrimonio artístico y que supera las 3.500 piezas. Pero descartó la posibilidad de sacarlas a la venta para no perjudicar a los actuales creadores segovianos.
Permuta de locales
La Fundación Caja Segovia se encuentra pendiente de negociar con Bankia la división de la propiedad de los locales que pertenecen a ambas instituciones con el fin de disponer libremente de algunos de ellos. De este modo, podrían incrementar su patrimonio disponible para venta o para alquiler.
Sin embargo, este trámite se encuentra a la espera de que finalice la valoración de todos estos edificios.
El objetivo es hacer permutas y que Bankia sea propietaria de algunos inmuebles, y la Fundación de otros, porque existen 17 que están compartidos actualmente. Uno de ellos, el más emblemático quizá, es la sede central de Bankia, en la Avenida Fernández Ladreda. “Hay 17 inmuebles compartidos entre la Fundación y Bankia y que tenemos que hacer una división para poder alquilarlos”, explicó Reguera.
