Portugal regresó ayer al mercado de deuda para colocar solo 750 millones de euros, el mínimo previsto de esta emisión a muy corto plazo, pero logró mantener el interés por debajo del 5%.
Sometida a una fuerte presión de los inversores, aunque ya está recibiendo un rescate financiero, Lisboa vendió, según el Tesoro luso, 450 millones de euros en bonos a tres meses, por los que pagará un interés del 4,98%, y otros 300 millones a seis meses al 4,96%.
Por otra parte, el Gobierno luso aprobó ayer una reducción del 15% de altos cargos de la Administración y una reforma laboral que rebaja de 30 a 20 días por año la indemnización por despido.