El grupo Bankia requiere ayudas públicas por un importe de 19.000 millones de euros entre saneamientos y necesidades de capital para garantizar su viabilidad futura, según informaron ayer fuentes financieras. Así se desprende del plan de saneamiento diseñado por el nuevo equipo gestor encabezado por José Ignacio Goirigolzarri en colaboración con el Gobierno y el Banco de España y con el asesoramiento de Goldman Sachs. El montante podría ascender a los 23.265 millones si se computan los 4.465 que recibió de la matriz del banco.
Aunque al cierre de esta edición la decisión no había trascendido, Goirigolzarri esperaba obtener ayer tarde la aprobación del consejo de administración de Bankia a dicho plan, que, además de la solicitud de ayudas públicas multimillonarias, contempla la venta de participaciones industriales.
El grupo financiero aprovechará la disposición que el ministro de Economía, Luis de Guindos, expresó en el Congreso esta semana de surtir el volumen suficiente de recursos públicos para que la solvencia y rentabilidad de la entidad queden absolutamente cubiertas.
Cuando el Banco de España dé luz verde al plan de saneamiento, la entidad pedirá los recursos necesarios al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), a la espera de aprobación de su órgano de gobierno. En su comparecencia el pasado miércoles en el Congreso de los Diputados, De Guindos ya adelantó que BFA-Bankia requeriría dinero público por importe de al menos 9.000 millones de euros, entre saneamientos (7.100 millones) y necesidades de capital (1.900 millones).
Esta cantidad no incluye el canje en capital del préstamo público que recibió BFA en el ejercicio 2010 del FROB para la creación del grupo de siete cajas de ahorros.
La recapitalización del grupo se llevará a cabo a través de dos ampliaciones de capital, de la matriz BFA en primer lugar y, posteriormente, de Bankia.
Su consejo de administración también podría asistir a cambios en la composición de sus miembros de acuerdo al deseo de De Guindos de profesionalizar su gestión con la reducción del número de consejeros y la introducción de profesionales independientes.
Suspensión en Bolsa
Goirigolzarri solicitó a primera hora de la mañana a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) la suspensión de la cotización de Bankia, que marcó su último cambio en 1,57 euros, lo que supone una pérdida del 58% desde que su debut en Bolsa el pasado 20 de julio a 3,75 euros.
Por otro lado, el máximo responsable del grupo presentará hoy los planes de recapitalización para sanear la entidad y pedirá los recursos necesarios al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) para garantizar la solvencia de la entidad fruto de siete cajas, que se sumarán al canje en capital del préstamo público de 4.465 millones que recibió la matriz del grupo, Banco Financiero y de Ahorro (BFA), del FROB.
Por su parte, la agencia de calificación Standard & Poor’s decidió rebajar en un escalón el rating a cinco entidades españolas, situando en la categoría de inversión denominada bono basura a tres de ellas, Bankia, Popular y Bankinter.
Asimismo, S&P recortó la nota de Banca Cívica y Banco Financiero y de Ahorros (BFA), que ya estaban en categoría de bono basura.
