Más de dos horas ha durado el encierro de Carbonero esta mañana, con mucha afluencia de público pero con complicaciones desde el principio. Nada más salir, los cuatro animales se han desviado del recorrido en dirección a Tabanera la Luenga, por lo que la labor de los caballistas se ha visto dificultada nada más empezar y no han llegado al recorrido hasta pasadas las diez y media de la mañana.
Lo han hecho tan sólo tres de los cuatro, pues el cuarto ha tenido que ser sedado al desviarse. Al pasar el embudo han entrado con tanta rapidez que uno de los animales ha chocado contra un árbol, llevándose consigo unas cuantas ramas y despertando los gritos de asombro entre los asistentes.
Finalmente dos han llegado a su destino, ya que un tercero ha quedado más de media hora parado en medio del campo y, cansado, amagaba con entrar de nuevo en el recorrido, formando una graciosa estampa cuando las decenas de personas que se encontraban en el embudo lo abrían y cerraban en función de lo cerca que se encontrara el animal.
Varias vueltas por las calles y la suelta de una vaquilla ante una plaza con no demasiado público pusieron fin al encierro. Un animado almuerzo hizo que los carbonerenses continuaran con la fiesta.