No es lo habitual, sin duda, pero tampoco es infrecuente que las ‘cuentas pendientes’ que surgen durante un partido de fútbol se traten de arreglar lejos de los terrenos de juego, o incluso varios días después de que el encuentro haya terminado. Así que tampoco es infrecuente que los Comités de Competición tengan que actuar incluso después de finalizada la competición, como ha sido el caso que ha ocupado al Unami de Regional de Aficionados, y al que fuera su entrenador, Tito Domingo, sancionado con la friolera de dieciséis partidos por un altercado que tuvo con un árbitro segoviano durante un entrenamiento del conjunto azul celebrado en las pistas de atletismo.
Los hechos se remontan al 17 de abril, cuando en el encuentro que enfrentaba a la UD El Espinar San Rafael con el Unami, el árbitro segoviano Ángel Manso expulsó al jugador del Unami Lastri, por una acción en la que el colegiado entendió que el jugador había pisado la cabeza de un contrario de manera premeditada. Los componentes del Unami no lo entendieron así, pero al delantero le cayeron seis partidos de sanción por esa acción.
Varias semanas después, fueron a coincidir en las pistas de atletismo el Unami realizando un entrenamiento, y un grupo de árbitros entre los que se encontraba el protagonista del derbi jugado en Los Llanos. Pese al tiempo transcurrido, volvió a salir a la luz lo ocurrido en aquel encuentro, y se produjo un altercado del que el colegiado envió un informe al Comité de Árbitros de la Federación Territorial, en el que hizo constar que recibió amenazas e insultos por parte del entrenador del Unami, así como por uno de los futbolistas del equipo, y que de no haber sido por la mediación de otros jugadores y de algunos compañeros árbitros, la cosa podría haber pasado a mayores.
El proceso El Comité de Árbitros pasó el informe al Juez Instructor del Comité de Competición, que abrió expediente, y dio traslado a todas las partes para que presentasen las alegaciones que considerasen convenientes. El Unami reconoció los hechos, y como quiera que el resto de partes no presentaron más alegaciones, el Comité de Competición decidió castigar a Tito Domingo con dieciséis partidos de sanción, ocho por insultos y otros ocho por las amenazas, a Otero con dos encuentros, y al Unami con 160 euros de multa. Sin duda, una sanción que hace pensar si merece la pena llevar el fútbol más allá de la normal celebración de un partido.