El presidente de la Generalitat en funciones, Artur Mas, aseguró ayer que da “un paso al lado” y no se presentará como candidato de JxSí para ser reelegido presidente de la Generalitat, y anunció que el Parlamento investirá en primera votación a Carles Puigdemont, actual alcalde de Gerona. En una rueda de prensa en el Palacio de la Generalitat, remarcó que tomó esta decisión muy convencido porque los beneficios superan a los costes, y además “no quiere cargos”, por lo que desde esta noche pasará a ser expresidente de la Generalitat. Asimismo, afirmó que la solución se precipitó en las últimas horas y no estaba prevista, y recordó que su prioridad es trabajar por el país.
El presidente de la Generalitat afirmó que, tras renunciar a la reelección, el acuerdo de investidura con la CUP “hace que Jxsí controlará la actividad parlamentaria” en la nueva legislatura. En su comparecencia ante los medios —a la que también asistió su esposa, Helena Rakosnik—, dijo que la CUP promete dar esa estabilidad. Además, dos diputados de la CUP “se incorporarán a la dinámica parlamentaria de JxSí”, que son los que faltaron a JxSí para tener mayoría por sí sola. Por eso, añadió que la CUP deberá renovar diputados suyos.
Asimismo, Mas afirmó que, tras su renuncia está a disposición del nuevo Parlament y del próximo presidente y su Govern para lo que se le pida, “ayudaré sin reservas en todo lo que se me pida y sin pedir ningún cargo”, subrayó.
“No quiero cargos, sino ser presidente o expresidente, y tan digna es una cosa como otra”, recalcó posteriormente. Así, aseguró que no se retira de la política, ni renuncia a ser candidato de nuevo en algún momento, lo que justificó porque su compromiso de retirarse era sólo para hacerlo tras este nuevo mandato que iba a asumir. En esa misma línea, concretó que cree poder contribuir a dar “solidez” a la renovación de CDC, una labor que definió como necesaria y urgente.
Por otra parte, Mas justificó su decisión de dar un paso al lado y no presentarse a la reelección, “tiene un componente doloroso pero estoy muy tranquilo de lo que estoy haciendo”, argumentó. No obstante, admitió que este desenlace tiene costes pero también beneficios, pero aseguró que “estos beneficios superan de largo los costes”. También afirmó que el desenlace permite tirar adelante Cataluña, a la que “le faltaba perspectiva” pero tenía proyecto, además de recordar que repetir elecciones era lo peor, aunque ha asegurado que ya todo estaba preparado para eso.
Por otra parte, el presidente de la Generalitat en funciones, afirmó que aún no ha decidido si será diputado de JxSí esta nueva legislatura ahora que ha renunciado a la reelección. “Si me quedo como diputado, no quiero ninguna relevancia especial”, afirmó, pero ayudará en lo que pueda, como ya comunicó ayer a la presidenta de la cámara, Carme Forcadell, y al nuevo candidato, Carles Puigdemont.
Mas aseguró que renunciar no es fácil pero es consecuente según su manera de actuar, por lo que añadió que “a lo mejor hay gente que ahora me conocerá mejor”. Además, calificó de absolutamente trepidantes estos últimos años para él, por los obstáculos de todo tipo que se ha encontrado, y recordó que ganó las cinco elecciones a las que se presentó. Pese a estas victorias, esta docena de años “no han sido plácidos” debido a los problemas regionales y con el Gobierno central.
